Domingo 27 de mayo del 2012 | 22°
Una pregunta recurrente en los últimos meses es ¿cuándo terminará la crisis internacional? Es una pregunta difícil de contestar, dado que EE.UU. aún no da señales de tener un rumbo claro en su política económica. Existen dos hechos que me hacen dudar de una recuperación en el corto plazo. Primero, el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, no sabía cómo explicar que parte de su plan de rescate había sido utilizado por AIG para pagar bonos por cumplimiento de metas a sus ejecutivos, luego de haber casi quebrado a la mayor aseguradora del mundo. Por otro lado, el mismo Departamento del Tesoro ofrecía US$5,000 millones a los proveedores de la industria automotriz “para hacer frente a la crisis y evitar que la cadena de proveedores se paralice”. Para luchar contra la parálisis en EE.UU. se necesita algo más que un buen discurso, medidas aisladas y billones de dólares. Es necesario claridad, audacia, decisión y buena ejecución en las políticas económicas que generen confianza. Planes como el de China, enfocados en desarrollar infraestructura, proteger el empleo y mantener la demanda parecen que serán exitosos. Esperemos que estos pequeños errores en la política económica de EE.UU. les sirva para repensar sus políticas y no sigan drenando recursos a sus quebrados sistema financiero e industria automotriz.