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Opinión | Dom. 22 nov '09
Doscientos años de soledad
Hace poco leí la imaginativa utilización del título de García Márquez y la he tomado prestada, ya que hace doscientos años nos encontrábamos al inicio de las guerras de independencia en nuestra región iniciada, entre otros motivos, para liberarnos del monopolio comercial que nos imponía la corona española. Fue en buena parte una gesta motivada por la búsqueda de la libertad comercial y de la integración a la economía mundial.
Lamentablemente, hasta la década pasada éramos todavía una de las regiones más aisladas, con las economías más cerradas. También éramos la región más decepcionante por la combinación de una baja tasa de crecimiento con un alto nivel de pobreza. La mayoría de países adoptó entonces una política de puertas abiertas lo que les dio a muchos de ellos, ciertamente incluyendo al nuestro, excelentes resultados. Por ello es una lástima que aún hoy la tendencia proteccionista no haya desaparecido y florece con gran facilidad cuando hay incidentes fronterizos o tensión entre naciones, ya que lo primero que algunos demandan es el cerrar la puerta.
Incluso la sola idea de que estamos agrediendo a otro país negándole la inversión y el comercio es totalmente absurda. Al hacerlo, en realidad dejamos sin empleo a trabajadores, a exportadores, a estibadores. Reducimos, en general, la riqueza del peruano y lo hacemos a cambio de nada. Parecería que fuera más bien la estrategia del agresor para perjudicarnos y no la nuestra para 'atacarlos’ a ellos.
Sin embargo, existe una corriente en la región que busca aislar a los países, el chavismo, que hoy controla al menos cinco países y claramente tiene algunos adeptos políticos entre los nuestros, son ellos quienes plantean con más insistencia el cerrar las puertas. Por otro lado, no es casualidad que sean justamente esos cinco países chavistas los percibidos, de acuerdo al ránking 2009 de Transparencia Internacional, como los más corruptos en América Latina. Es que es inevitable, en la oscuridad del proteccionismo siempre germina la corruptela y delincuencia.
Así que no es sorprendente –aunque no deja de ser totalmente equivocado– el planteamiento del humalismo, pero sí es inconsistente y decepcionante cuando proviene del perúposibilismo. Es que, si uno analiza los cinco años de su gobierno, el mayor acierto de Toledo fue iniciar el proceso de negociación de tratados de libre comercio, entre ellos el chileno.
Más aun, inusualmente en nuestra historia, esa posta la asumió con convicción el Gobierno que lo siguió, lo cual permitirá a García concluir su mandato con las tres cuartas partes del comercio peruano asegurado por tratados. Hasta hace pocos días el principal riesgo para poder lograr ese objetivo, era que el negociador parecía perder interés en los tratados pendientes. Hoy desafortunadamente también se cierne una nube de proteccionismo debido al oportunismo de algunos políticos.
Sería un verdadero crimen que termine desperdiciado un año que ven venir con optimismo, tanto el empresariado como el ciudadano, solo porque algunos quieren volver a la soledad del aislamiento del cual aún no podemos escaparnos después de doscientos años.
Lamentablemente, hasta la década pasada éramos todavía una de las regiones más aisladas, con las economías más cerradas. También éramos la región más decepcionante por la combinación de una baja tasa de crecimiento con un alto nivel de pobreza. La mayoría de países adoptó entonces una política de puertas abiertas lo que les dio a muchos de ellos, ciertamente incluyendo al nuestro, excelentes resultados. Por ello es una lástima que aún hoy la tendencia proteccionista no haya desaparecido y florece con gran facilidad cuando hay incidentes fronterizos o tensión entre naciones, ya que lo primero que algunos demandan es el cerrar la puerta.
Incluso la sola idea de que estamos agrediendo a otro país negándole la inversión y el comercio es totalmente absurda. Al hacerlo, en realidad dejamos sin empleo a trabajadores, a exportadores, a estibadores. Reducimos, en general, la riqueza del peruano y lo hacemos a cambio de nada. Parecería que fuera más bien la estrategia del agresor para perjudicarnos y no la nuestra para 'atacarlos’ a ellos.
Sin embargo, existe una corriente en la región que busca aislar a los países, el chavismo, que hoy controla al menos cinco países y claramente tiene algunos adeptos políticos entre los nuestros, son ellos quienes plantean con más insistencia el cerrar las puertas. Por otro lado, no es casualidad que sean justamente esos cinco países chavistas los percibidos, de acuerdo al ránking 2009 de Transparencia Internacional, como los más corruptos en América Latina. Es que es inevitable, en la oscuridad del proteccionismo siempre germina la corruptela y delincuencia.
Así que no es sorprendente –aunque no deja de ser totalmente equivocado– el planteamiento del humalismo, pero sí es inconsistente y decepcionante cuando proviene del perúposibilismo. Es que, si uno analiza los cinco años de su gobierno, el mayor acierto de Toledo fue iniciar el proceso de negociación de tratados de libre comercio, entre ellos el chileno.
Más aun, inusualmente en nuestra historia, esa posta la asumió con convicción el Gobierno que lo siguió, lo cual permitirá a García concluir su mandato con las tres cuartas partes del comercio peruano asegurado por tratados. Hasta hace pocos días el principal riesgo para poder lograr ese objetivo, era que el negociador parecía perder interés en los tratados pendientes. Hoy desafortunadamente también se cierne una nube de proteccionismo debido al oportunismo de algunos políticos.
Sería un verdadero crimen que termine desperdiciado un año que ven venir con optimismo, tanto el empresariado como el ciudadano, solo porque algunos quieren volver a la soledad del aislamiento del cual aún no podemos escaparnos después de doscientos años.