Domingo 27 de mayo del 2012 | 22°
El debate entre el Gobierno y la refinería Doe Run tiene varios rounds por delante. El director general de Minería del Ministerio de Energía y Minas, Víctor Vargas, aseguró que la empresa “quiere una carta abierta donde el Estado diga: les damos todo y le aprobamos todo”. Vargas aludía la carta que el operador minero de La Oroya presentó ayer con nuevos puntos que quiere que sean incluidos en el contrato de garantías. “Lo que ellos quieren es que se cambie la Ley 29410, que prorroga el plazo para el financiamiento y culminación del proyecto de la planta de ácido sulfúrico, por una norma a su medida. Como Estado, tenemos que poner firmeza en las decisiones”, subrayó el funcionario. Explicó que Doe Run tiene hasta el 27 de julio para reiniciar sus operaciones. De lo contrario, se procederá al cierre de la operación. El ministerio evalúa un plan de contingencia si se llega a ese punto porque los plazos no se van a ampliar, aseveró. EN OBSERVACIÓN. Luego de una reunión de tres horas, representantes del ministerio de Energía y Minas y ejecutivos de la refinería de La Oroya lograron consenso en algunas de las propuestas presentadas. No hubo acuerdo en el asunto referido a la obligación garantizada del proyecto (planta de ácido sulfúrico) que recibió observaciones de ambas partes pues la empresa pretende que se modifique a través de una propuesta legislativa. En cambio, se aprobó el punto referido a la ejecución de las garantías, luego de que se acordara que se daría al término de los 30 meses de aprobada la norma; al igual que los remates judiciales, ya que Doe Run quería participar en esta etapa, pero se aclaró que, por ley, no puede proceder. Un último punto se refirió a la cesión de garantía. “El ministerio consideró ceder las garantías de Doe Run a terceros, y la empresa anotó que ese proceso debe tener su consentimiento”, puntualizó Vargas. MAS SERIEDAD. Por su parte, el gerente general de Doe Run, Juan Carlos Huayhua, sorprendió al reclamar al Gobierno mayor seriedad en las negociaciones que sostienen. “No se consideran nuestras propuestas. Deberían decirnos si van a incluir o no las observaciones que hemos realizado. Creemos que estamos bastante distanciados de un documento que se pueda tratar o firmar”, manifestó.