Sábado 26 de mayo del 2012 | 19°
Una auditoría realizada por la Contraloría entre enero y diciembre de 2008, ha revelado serias deficiencias en el Programa Vaso de Leche (PVL), destinado a asegurar la buena alimentación de los infantes, madres gestantes y adultos mayores del país; tarea llevada a cabo sin éxito el año pasado. El informe llama la atención debido a que consigna irregularidades que fueron reportadas en 2007. Entonces, el Ejecutivo no dudó en buscar una solución, dejando antes en claro que el período auditado correspondía al gobierno anterior. Esta vez, sin embargo, nadie responde por el problema. DINERO MAL UTILIZADO. El documento, al que Perú.21 tuvo acceso, ha planteado observaciones en la ejecución de S/.36.5 millones que fueron asignados a 54 municipalidades, entre las que figuran Lima, Piura, Arequipa y Huánuco. Las responsabilidades de carácter administrativo señaladas por el órgano de control se enmarcan en la selección de los beneficiarios, el proceso de licitación para la adquisición de los alimentos, entre otros. Además, se ha detectado que algunas municipalidades no cuentan con un cronograma de adquisiciones, lo que ha provocado que –producto de la informalidad– en 2008 se haya revertido al Erario S/.1.1 millones. “Antes de elaborar las bases administrativas del proceso de selección –recomienda el documento– se debe tomar conocimiento de la cantidad de recursos disponibles para la compra de productos, con el fin de utilizar todas las remesas”. Pese a esto, representantes de este programa exigen un aumento del presupuesto (ver recuadro). MALA NUTRICIÓN. Preocupa también que el programa, que tiene bajo su amparo la nutrición de un 1’777,000 niños, no cumpla con los estándares mínimos nutricionales. Esta tarea ha sido asignada al Ministerio de Salud que, a través de sus expertos, debe encargarse de que se cumplan con los parámetros establecidos. “Es riesgoso que no se cuente con la participación del representante del Ministerio de Salud en la formulación de la ración. El valor nutricional mínimo puede tener déficit, lo que perjudicará sobre todo a la población más vulnerable”, señala el documento. Además, la falta de control y conocimiento en el empadronamiento de los beneficiarios ha derivado en que –en algunos sectores– el público primordial al que es dirigido el programa (niños de 0 a 6 años, madres gestantes y lactantes), no reciba los alimentos. “Esta situación pone en riesgo la cobertura y atención de los beneficiarios de prioridad y podría originar que se atienda a los niños menos de siete días a la semana”, se advierte. PASO AL COSTADO. Mientras que en el Ministerio de la Mujer aseguran que no son responsables de este programa ni de su ejecución, el ministro de Salud, ”scar Ugarte, dijo a Perú.21 que “nosotros ya hemos definido el valor nutricional de cada ración, pero quien tiene que encargarse de velar porque esto se cumpla es cada municipalidad, no el Ministerio de Salud”.