Sábado 26 de mayo del 2012 | 19°
Alguna vez Jaime ha escrito que uno sólo debe ser cholulo, adulón, ayayero, groupie o porrista de sí mismo y yo le creo. No escribo esto para postular como espontáneo a su muy respetable séquito de rabonas. Primero porque uno ya no está para esos trotes y segundo, porque me imagino que, a estas alturas, ya no debe haber vacantes. Escribo esto sólo porque me he picado horrible con el amigo Vivas que me la ha puesto en bandeja de plata aludiendo -por las puras- a mi cándida persona en sus sofisticadas disquisiciones sabatinas. Sostiene Fernando que le preocupa que se vaya al diablo la “obligada equidad” de los medios hacia los candidatos. ¿La obligada equidad? Oh, my goodness. What in the world are you talking about? La obligada equidad. A ver, a ver si nos entendemos. ¿Quieren ustedes que yo les ponga un ejemplo de equidad? Se los pongo, más que feliz y encantadísimo de la vida. Pero para poder hacerlo con un mínimo de eficacia, permítanme invitarlos a hacer el siguiente ejercicio, queridos lectores: tengan la bondad de escribir en el buscador de El Comercio Web la palabra “Toledo”. Okey? Obtendrán exactamente cinco mil resultados. Ahora fíjense bien en los titulares de las cincuenta noticias sobre Toledo que le aparecerán al primer pantallazo y descubrirán que, por lo menos, treinta y ocho de esas cincuenta noticias son buenas, excelentes, auspiciosas, celestiales noticias para el cholo. Leámoslas juntos: Toledo señala razones de inflación en el Perú. Toledo presentó agenda para la democracia en Washington. Toledo reclama agua para Ventanilla. Toledo le pide a García dejar de lado cortinas de humo. Eso, claro, podría llevarnos a incurrir en la malévola, desmesurada, abusiva suspicacia de que -por alguna razón- Toledo es el candidato favorito de “El Comercio” pero, ¿en qué cabeza cabe, por el amor de Dios? Basta ya. Dejémonos de andar suponiendo cosas por una vez en la vida y sigamos llevando adelante nuestro experimento científico. Repitamos ahora la misma operación tipeando en el buscador de elcomercio.pe la palabra “Humala”. La pesquisa arrojará cuatro mil cuatrocientos sesenta resultados. Casi un empate, ¿verdad? Pero calibren, evalúen, sopesen ustedes la naturaleza de las informaciones y verán que, por lo menos treinta de esos primeros cincuenta titulares que atesora el decano virtual sobre Humala hablan, por supuesto, pestes, incendios sobre él. ¿Les apetece hacer la prueba? Algunas perlas: Ollanta Humala llama cabrón al presidente García. Martha Hildebrandt: Humala es un cachaco mediocre. Presidente de Lan critica frases de Humala. Yehude Simon culpa a Humala por críticas en Bolivia. Editorial; ¿Por qué Humala pierde el foco?, etcétera, etcétera. Cómo decías, Fernando Vivas? ¿Obligada equidad de los medios hacia los candidatos presidenciales? JO, JO, JO. Tres veces jo. ¿De qué hablas Willis? Una amable sugerencia: Mejor no lo repitas mucho. Harías trizas lo que te queda de independencia y veracidad. Dice también el coleguita Vivas que todos, repito, TODOS los programas de Frecuencia Latina “han asumido que hay que apoyar la ocurrencia de Bayly”. ¿No será una exageración decir que eso ocurre con “todos los programas” del canal? ¿Mencionan acaso a Bayly, los programas “Veinte Lucas”, “Los Simpson”, la Miniserie “Chacalón”, “La Hora Warner” y “Latidos Andinos”? No lo mencionan. Entonces no es verdad que “lo apoyan” todos los programas de la cadena. Porque “apoyar” y “mencionar” -que yo sepa- no son sinónimos. Pero no contento con deslizar tan zafia especie, añade también el escriba Vivas, (FVS, a partir de aquí), que no sabe si lo hacemos -me incluyo- “por coincidencia o por consigna”. Peeero, cuánta malicia, qué barbaridad!, Es purita coincidencia, mi hermano. ¿O acaso yo salgo a quejarme por el hecho nimio e intrascendente de que tras tipear “Enemigos Íntimos” en el buscador del decano éste me arroja apenas 164 míseros resultados (casi todos cagones, claro) mientras que para el programa “Prensa Libre” -el zarandeado buque insignia del canal de “El Comercio”- consigna 1860 noticias del tipo “Con Gisela en el set, Prensa Libre ganó en el rating” ¿Vamos a decir acaso que se trata de consignas, de campañas, de argollas, de camarillas, de contubernios, de FAL-TA-DE-E-QUI-DAD-D-D-D-D? No, no y no. Basta ya de paranoias! Son coincidencias, primito, son coincidencias! Te comento: En “Enemigos Íntimos” no mencionamos la ocurrencia de Bayly hasta el hartazgo porque el gerente nos lo haya ordenado en un memo con el sello de “confidencial” o porque, en una decisiva reunión a puerta cerrada, Baruch nos haya revelado que, al igual que la señora mamá de Jaime, él también ha soñado siempre con ver a nuestro Jimmy sentado en el sillón de Pizarro. Mencionamos la ocurrencia de Bayly por la misma razón por la que la menciona en sus conversaciones todo Eisha, todo Plaza Norte, todo Carapongo, medio Lima: porque -al igual que Yola Polastri o que los Picapiedra- Jaime es parte de la vida de los peruanos desde hace ya veinticinco añazos y la sola idea de que vaya a meter vicio en una campaña electoral en la que cometirán los mismos viejos vinagres de siempre nos parece, pues, el deshueve, el cague de la risa, alucinaaahh. Dices, mi querido F.V.S, que me has visto difundir un craso error en las encuestas y que “no quieres pensar que desinformo adrede” Primero lo primero: gracias por vernos. Eso significa que no prefieres frente a la competencia y que no ves al bebé de Rosemary, la sentenciosa Barbara Walters del digno canal de los dueños de tu periódico. Bravo. Bravísimo. Eso te pone a la otra orilla de los cronistas camiseteros, eros, y hace que automáticamente te respete, ete. Te concedo razón en ese justo cuestionamiento: No es lo mismo decir que el ocho por ciento de la población estaría dispuesta a votar por Bayly a decir -como yo dije- que él tiene ya el ocho por ciento de intención de voto. No, pues. No es lo mismo. Está bien. Convengo. No ha pasado del tres por ciento. Okey. La cagué, pues, la cagué. Listo, ya está. Esa es la diferencia entre tú y yo. Tú nunca la cagas, yo si. Perdón, no soy infalible, no soy crítico, perdón. Perdóneme por piedad tamaño exceso de entusiasmo farandulero. Pero, ¿de allí a venirme con el disfuerzo de que “no quieres pensar que desinformo adrede”? No quieras pensarlo. No te atrevas. Sabes positivamente que no es así. Somos bien viejas y nos conocemos, si me permites estas confianzas que nos dan las canas. Seremos bien viejas y bien bitches también pero, en el fondo, demócratas, justicieras y, sobre todo, bien intencionadas. ¿Tener un medio de comunicación es incompatible con apoyar cualquier proyecto polìtico y/o electoral?, ¿en serio? JO, JO, JO. Linda te quedó la frase, inclúyela en tu próxima separata de “Historia de los Medios Masivos de Comunicación” y juégasela a la UPC. Pero tampoco nos engañemos. Tampoco desinformemos así al país. ¿Será el megadivo Jaime Bayly quien verdaderamente encarna en el Perú esas sumas non sanctas de poder, esas abominaciones, esas modernas tiranías, esos conflictos de intereses? ¿En serio? ¿Y por casa, cómo andamos, coleguita?