Domingo 27 de mayo del 2012 | 23°
Ante el esfuerzo de las autoridades para erradicar los cultivos ilegales de coca y la gran demanda internacional de insumos para la elaboración de droga, los campesinos que buscan siembras rentables y están decepcionados por los bajos precios de los cultivos alternativos han optado por la amapola, de donde se extrae el opio para la elaboración de la heroína, cuyo valor es 10 veces superior al de la cocaína. La Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito estimó en 2005 que la superficie cultivada de amapola en el Perú no superaba las dos mil hectáreas. Sin embargo, la Oficina de Inteligencia de la Dirección Nacional Antidrogas de la Policía ha comprobado que, hoy, los cultivos se han multiplicado y se expanden peligrosamente en Cajamarca, Amazonas, San Martín, Huánuco, Piura y Pasco, así como en Ayacucho, Apurímac y Huancavelica, aunque en menor proporción. Aunque actualmente no se manejan cifras oficiales de siembra en el país, se sabe que la superficie mundial dedicada al cultivo de amapola se incrementó en 17% en el 2007. TRÁFICO. Durante un conversatorio organizado por la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), con el fin de hacer un diagnóstico sobre la situación de la amapola en el país, el comandante de la Dirandro César Arévalo Guzmán informó que, en los últimos meses, la Policía ha intensificado los operativos para encontrar cultivos ilícitos de amapola en el país y ha detectado que existen clanes familiares que se dedican al cultivo y al tráfico de la planta, que es llevada por las mismas rutas que utiliza la coca bajo la modalidad 'hormiga’. “En algunos casos se ha detectado, incluso, que hay clanes que cuentan con vehículos de carga pesada para sacar la amapola hasta la frontera con Ecuador y con Colombia, para llevarla desde allí a Estados Unidos”, manifestó. No obstante, indicó que en los operativos no se ha descubierto ningún laboratorio que se dedique a la elaboración de morfina o heroína. El experto señaló que la amapola es difícil de ser detectada porque se cultiva generalmente en zonas inaccesibles y de gran nubosidad. En tal sentido, recordó que, en el año 2005, Estados Unidos puso a disposición del Perú un avión turbo Trush para determinar las dimensiones de los cultivos de la planta. Sin embargo, después de tres meses de sobrevuelos, se concluyó que es imposible detectar los sembríos desde el aire. Ante esta situación, el jefe de Devida, Rómulo Pizarro, aseguró que no se esperará a que el cultivo aumente en forma alarmante para tomar las medidas correctivas.