Domingo 27 de mayo del 2012 | 23°
P oco pudo aportar el debate parlamentario de ayer a la problemática en el VRAE. A lo largo de las seis horas de sesión en el hemiciclo, los 'padres de la patria’ –con honrosas excepciones– prefirieron recurrir más a la confrontación política antes que a la formulación de propuestas concretas. Algunos legisladores, incluso, optaron por la ofensa como argumento para rebatir. Tal vez el caso del fujimorista Carlos Raffo, casi al término de la sesión, puede graficar lo vivido en esas seis horas. Raffo comenzó con un llamado a la unidad para enfrentar al enemigo común: el terrorismo, y a dejar de lado los insultos entre políticos. Sin embargo, minutos después, olvidó su invocación y descalificó al premier Simon por sus presuntos vínculos con la subversión. El presidente del Parlamento, Javier Velásquez Quesquén, tuvo que llamarlo al orden y pedirle que retirara la frase ofensiva ante el reiterado reclamo del propio Simon. Al término del debate, el primer ministro recordó que su indulto se dio luego de que se comprobara su inocencia. Pero no fue la única intervención accidental de Raffo. A la mitad del debate solicitó una interrupción para dirigir sus críticas a familiares del congresista Yonhy Lescano, quienes, según dijo, también tienen vínculos con la subversión. ¿Qué había dicho Lescano? Solo recordó que la corrupción de la década anterior fue tan nefasta como el terrorismo. Lescano respondió calificando de “cobarde” y “patética” la actitud del fujimorista, y le dijo que no se metiera con la familia, que era sagrada. Un detalle que no se puede pasar por alto es la actitud de la bancada aprista, cuya mayoría de miembros, a lo largo del debate, brilló por su ausencia. Salvo Mauricio Mulder, Olga Cribilleros y otros, el resto abandonó el hemiciclo y algunos solo retornaban por momentos. Otro detalle de la sesión es que también se concentró en rememorar los indultos decididos por el desaparecido Valentín Paniagua y por el ex mandatario Alejandro Toledo, quien, por cierto, no tuvo a nadie que pudiera defenderlo. Pero las ofensas no fueron exclusividad de Raffo. Su colega de bancada Martha Moyano se refirió al físico del nacionalista Fredy Otárola para refutarle su crítica al gobierno de Fujimori por usar a las FF.AA. como brazo político. “Por más chiquito que es, no tiene por qué faltarle el respeto al mejor presidente del Perú”, expresó Moyano. La nacionalista Yaneth Cajahuanca dijo que el ministro de Defensa estaba “más perdido que huevo en cebiche”, y Lourdes Alcorta pidió que la estrategia en el VRAE la dirija un líder “que tenga las cosas bien puestas”. Tal vez, una de las pocas excepciones en el debate la marcó Javier Bedoya, quien pidió al premier que asuma el liderazgo y no vuelva al Congreso como una reacción a un hecho lamentable porque, según indicó, “hemos comprobado que la historia se repite”. Otárola solicitó reforzar la capacidad operativa de la Policía, y Cecilia Chacón reclamó que sesione el Consejo Nacional de Defensa y se reactiven las bases contrasubversivas.