Domingo 27 de mayo del 2012 | 23°
"Vine a Latinoamérica por un proyecto con el Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD), de Francia. Primero estuve en Chile. Allá aprendí castellano. Y en 2006 vine al Perú porque me puse a estudiar un tema relacionado con el sistema de Humboldt. Además, el Perú necesita apoyo en ciencias marinas porque buena parte de su economía se basa en el mar y no hay doctorados dedicados al tema". Para un oceanógrafo, el mar peruano debe ser como el cine: hay de todo. La costa peruana es un gran laboratorio. Aquí está la corriente fría de Humboldt, que trae agua del Polo Sur. Pero, además, hay celdas de afloramiento. Estas son aguas muy frías y muy ricas en sales que, por los vientos, suben desde el fondo del océano y que, al llegar a la superficie y encontrarse con la luz solar, favorecen el fitoplancton, algas y demás. Por eso hay tantos peces en el Perú. Y también está la corriente de El Niño. Por eso es tan interesante. Acaban de lanzar un 'glider’, un robot submarino. ¿Cómo funciona? Es un planeador submarino. Parece un avión. Tiene 2 metros y pesa 50 kilos. No tiene propulsión. No tiene hélices. Pero tiene baterías que no solo funcionan para los sensores sino que, además, cambian de lugar dentro del 'glider’. Si se van para adelante y lo hacemos tragar agua, el 'glider’ se inclina hacia adelante y se sumerge en diagonal. Puede llegar hasta 200 metros. Si movemos las baterías hacia atrás y botamos el agua, empieza a subir, como una boya. Cada vez que llega a la superficie, nos envía sus datos por satélite y le podemos mandar nuevas órdenes, como que regrese al Callao. Sus baterías duran tres meses. Nos ayuda porque hace perfiles del océano de muy alta resolución. ¿Y para qué sirve esa información? Frente a Pisco hay un gran afloramiento. Esperamos, con esta información, validar nuestros modelos oceanográficos para hacer predicciones. Los modelos ayudan para la pesca también. En general, se sabe más del espacio exterior que del mar, ¿no? Sí. Y debemos considerar que el océano es fundamental para nuestra vida y para el clima; por eso, hace 20 años se hacen muchos esfuerzos para entenderlo. Pero es complicado ir a hacer medidas al medio del Pacífico a 10 mil metros de profundidad. Es más fácil mandar un globo hasta lo alto de la atmósfera. La exploración espacial se desarrolló durante la Guerra Fría por razones políticas. Además, las estrellas fascinan a las personas desde la antigüedad. ¿Cómo se manifiesta el cambio climático en el océano? De muchas maneras. La más conocida es la subida del nivel del mar que, en su mayor parte, se debe al calentamiento del agua. El agua, igual que el hierro, por ejemplo, se expande al calentarse. Se caliente al aire, se calienta el océano y el agua se expande. ¿Influyen los hielos que se derriten? Sí. Los glaciares de las montañas que se derriten llegan por los ríos al mar. Pero influyen poco. Están los glaciares polares que se derriten, pero los del Polo Norte no influyen, porque flotan. Son como hielos en un vaso de agua. Si se derriten, el nivel del agua en el vaso no sube. Influyen los de la Antártida, porque esos están sobre un continente. Si esos hielos se derriten totalmente, creo que el mar subiría entre 60 y 80 metros. No tengo la cifra, pero creo que la mitad de la población mundial vive a menos de un metro del océano. Aún no tenemos claro el cambio climático en la Antártida. En el Polo Norte se ve claramente que la capa de hielo bajó entre 40 y 50%, en invierno. Y eso sí impacta mucho en la circulación del océano. El agua de todos los océanos del mundo está en circulación permanente. Sí. El nacimiento de esta circulación está en el Polo Norte. Cuando el agua caliente del trópico llega al norte, se enfría y se va al fondo del mar. Ese es el motor que empuja otras aguas. Pero, si no hubiera hielo, el agua no se enfriaría tanto y, entonces, dejaría de hundirse igual. ¿Qué pasaría con el clima del planeta si los océanos se detuvieran? Todos los climas locales cambiarían porque el océano es el regulador principal. Europa tendría nieve hasta Barcelona. Lo extraño es que el cambio climático se nota casi en todo el globo, excepto en el sistema de Humboldt, a lo largo del Perú y de Chile, donde hay enfriamiento. En el Perú, lo grave son los deshielos de los glaciares en las montañas. Algunos retroceden 50 o 60 metros al año. La agricultura usa esta agua, y en 20 o 30 años no habrá más. Van a tener que prepararse.