Domingo 27 de mayo del 2012 | 23°
A pesar de que el presidente Alan García le ofreció al país que, en su segunda administración, primaría la meritocracia antes que la militancia, la realidad parece ser otra: el Banco de la Nación viene siendo copado por militantes que, sin concurso público y sin los merecimientos profesionales requeridos, se benefician con nombramientos indeterminados. Tal denuncia fue formulada por dirigentes del Sindicato de Trabajadores de la entidad bancaria, quienes expresaron que, lamentablemente, el costo del copamiento ha sido el cese de personal calificado y especializado en asuntos bancarios. El secretario de Organización del sindicato, Augusto Peláez Custodio, declaró a Perú.21 que el nombramiento de militantes se ha acentuado en los últimos meses, lo cual ha coincidido con el cese de unos 200 especialistas. La información proporcionada a este diario incluye la relación de los apristas que han ingresado a la planilla –ninguno por concurso de méritos, según Peláez–. Entre los nombres destacan el secretario general de la Confederación de Trabajadores del Perú (CTP), Elías Grijalva, y el ex senador y ex subsecretario general del Apra, Benigno Chirinos. “Lamentablemente, los apristas que están ingresando no tienen la especialización que se requiere para una entidad bancaria. ¿Qué puede aportar Grijalva o Chirinos? Por favor. Ellos han ingresado al banco por reposición, pero pertenecían a otras entidades”, enfatizó. Peláez se refirió, además, al ingreso de militantes de la Base Distrital del Rímac del partido de gobierno, todos ellos promovidos –según la denuncia– por la gerenta de Personal, Gilda Goicochea, quien también es aprista. FAMILIARES. Los datos alcanzados dan cuenta de casos como el de Gino César Larrauri Cunza, quien goza de un contrato indeterminado que fue suscrito a fines del año pasado y que, para mayor detalle, es hijo de Mirtha Cunza, secretaria del presidente Alan García, y de César Larrauri, ex presidente de la Compañía de Teléfonos en el primer gobierno aprista. Un pariente de la ministra de Vivienda, Nidia Vílchez Yucra, también ha sido favorecido. Pese a negar que haya familiares suyos en el Estado –con excepción de su hermano–, Vílchez tiene trabajando en el Banco de la Nación a su prima Roxana Yeny Rosales Yucra, quien logró su nombramiento en la sede bancaria de Huancayo como recibidor-pagador. En el sindicato se comenta que una evaluación técnica externa a Rosales Yucra demostraría que no está preparada para este cargo. 'ALAN VUELVE’. Otros ejemplos del copamiento aprista en la entidad bancaria del Estado son los nombramientos de dos mujeres: Zoila Bocangel Bravo y Brucy Carpio Príncipe, quienes integraban, hasta antes de este gobierno, el denominado 'Comando Alan Vuelve’. Algunos reportes periodísticos y blogs refieren que estas damas participaron, por ejemplo, en el grupo que le arrojó una torta al entonces congresista Fernando Olivera, en 1999, y en el ataque al ex procurador Julio Quintanilla, en 2005, cuando este salía del juzgado tras declarar sobre la matanza de 1986 en los penales. Perú.21 buscó el descargo del presidente del banco, Humberto Meneses. El gerente de Prensa, Jorge Gómez, aseguró que desconoce tales nombramientos y derivó la responsabilidad a la gerenta de Personal, Gilda Goicochea, y solo nos dio el número de la central del banco. Este diario le envió un e-mail a Meneses con las interrogantes sobre el tema, pero no hubo respuesta. Cabe recordar que manejos deficientes en el banco se pusieron en evidencia, por ejemplo, hace unas semanas, cuando, por un supuesto error, un cajero en Bagua abonó 533 millones de soles a la cuenta de una ahorrista de pocos recursos. Ya había dicho Agustín Mantilla en agosto de 2006: “La presencia del partido será mayor”.