Domingo 27 de mayo del 2012 | 23°
responde: José Vargas Fernández Presidente de la Comisión de Constitución del Parlamento. ¿Cuál es el sustento del proyecto de la Célula Parlamentaria Aprista que obliga a los aspirantes a la Presidencia de la República a encabezar la lista de sus candidatos al Congreso? 1 El propósito fundamental de esta iniciativa es fortalecer a los partidos políticos para mejorar el nivel de su representación en el Parlamento. La presencia del líder de una agrupación política al frente de su bancada congresal contribuirá a una mayor cohesión y evitará que sucedan situaciones como la que se presenta hoy, donde tenemos un Congreso al que ingresaron cuatro o cinco grupos políticos, pero que ahora tiene más bancadas debido a la dispersión de sus integrantes. ¿Usted considera que las cosas serían distintas si los líderes políticos tuvieran un escaño en el Congreso? 2 Si Ollanta Humala estuviera en el Parlamento, participando en los debates, podríamos debatir con él abiertamente; eso nos permitiría confrontar ideológicamente. Además, la aprobación de este proyecto impediría que algunos líderes actúen como bombarderos o francotiradores desde fuera del Congreso. Sería muy bueno tener a políticos como Ollanta Humala o Lourdes Flores Nano aquí en el Parlamento.uFFFCLa Constitución de 1979 establecía que esta prerrogativa de los aspirantes al sillón presidencial era facultativa. ¿Por qué el proyecto oficialista le da carácter obligatorio? 3 Efectivamente, el autor del proyecto, el congresista Aurelio Pastor, propone la obligatoriedad, aunque yo sí creo que podría ser facultativo. Sin embargo, insisto en que esto puede ayudar a mejorar la imagen del Parlamento y contribuir a que los grupos estén más unidos en torno a la figura de su líder. Además, de esa forma no habrá nadie que adopte poses de candidato antisistema. ¿Esta medida no alentará la proliferación de grupos pequeños que presentarán candidatos a la Presidencia solo para asegurar una curul para su líder? 4 Eso pasaba antes porque no había una valla electoral, era un defecto de la Constitución de 1979, al amparo de la cual muchos postulaban a la Presidencia cuando lo que realmente querían era una senaduría. Ahora todo está encaminado a fortalecer los grupos. responde: Javier Bedoya de Vivanco Vicepresidente del Partido Popular Cristiano y congresista. ¿Por qué se opone a que el candidato al sillón presidencial postule simultáneamente como cabeza de su lista parlamentaria? 1 Primero, porque viene como una imposición. Si el candidato tiene la vocación de postular a la Presidencia, no tiene por qué encabezar la lista parlamentaria. El Perú no tiene un régimen parlamentario como el de Inglaterra, donde se elige al Congreso y el primer ministro es el jefe de la mayoría parlamentaria. Nuestro país tiene, más bien, un régimen presidencial atemperado. Obligar a quien postula a la Presidencia a que lo haga también al Parlamento es un despropósito. En la Constitución Política de 1979 se establecía que esta doble postulación era de carácter voluntario. ¿Entonces hubo problemas? 2 En la Carta del 79 esto era facultativo: quien quería postulaba solo a la Presidencia, y quien deseaba podía hacerlo también al Congreso, pero eso contribuyó a que aparecieran candidaturas minúsculas, de gente que solo buscaba la exposición mediática que le aseguraba ser candidato presidencial, el acceso a los medios de comunicación y el estar en un nivel superior frente a quienes solo postulaban a un escaño. El caso más representativo fue el de Roger Cáceres Velásquez. El oficialismo sostiene que este proyecto contribuirá al fortalecimiento de los partidos políticos. 3 Ocurrirá todo lo contrario. Con este sistema solo se fraccionará y dividirá más el espectro político sobre la base de alentar la formación de movimientos pequeños a cargo de una serie de 'patitas’ que quieren llegar al Congreso encabezando su lista. A los candidatos serios, como Armando Villanueva, Luis Bedoya, Alfonso Barrantes o Mario Vargas Llosa, nunca se les ocurrió ampararse en este sistema, al que recurre solo uno que otro 'pichiruche’. ¿Las vallas legales vigentes no impedirán acaso esa temida avalancha de candidaturas? 4 Precisamente, estamos tratando de poner vallas más altas a efectos de ir depurando el exceso de partidos; estamos en una etapa de transición donde, poco a poco, estamos depurando a los advenedizos de la política. Aprobar esta norma sería un retroceso electoral.