Además:

Construir no es contestar

2010/07/21
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Ante las crecientemente severas y bien documentadas acusaciones que pesan sobre su gestión por el grotesco caso Comunicore, el Alcalde de Lima ha contestado: “responderé con obras”. Si usted no comprende cuál es la pregunta que Castañeda cree que le están haciendo cuando afirma que responderá “con obras”, pues ya somos dos. Y es que, hasta donde se entiende, las dudas que el Caso Comunicore plantea sobre él no tienen nada que ver con su capacidad para construir más escaleras, parques u hospitales solidarios. No es por su eficiencia por lo que se le está preguntando. Se le está preguntando por 35 millones de soles. Por S/.35 millones de fondos públicos gastados en cancelar una deuda que su municipalidad se había negado a pagar durante años al acreedor original, hasta que una especie de empresa fantasma adquirida para el efecto por allegados del Alcalde compró la deuda por solo S/.14 millones, logrando prodigiosamente en cuestión de días que la comuna le pagase de un golpe los S/.35 millones enteros. Con lo que, gracias al maravilloso milagro administrativo de esos días de enero del 2006, la empresa fantasma de los allegados del Alcalde se ganó S/.21 millones (pagados, naturalmente, de la plata de todos) sin mover un dedo. En buen peruano, entonces, a Castañeda se le está preguntando por una trafaza y él está anunciando que contestará “con obras”. De qué forma “más obras” responderán a la pregunta por la trafaza escapa a mi comprensión. Para el efecto, bien podría haber dicho el Alcalde que respondería a la pregunta sobre el caso Comunicore enseñándonos qué tan bien baila en El Gran Show de Gisela. Salvo, claro, que lo que Castañeda nos esté diciendo es algo así como que entre gitanos no nos vamos a leer la suerte, que él sabe bien que a los electores peruanos no nos importa qué tanta suciedad se produzca en las alturas del poder mientras que, a cambio, nos hagan obra. No en vano seguimos demostrando en nuestras encuestas ser, en proporciones tan importantes, el pueblo del “que robe pero que haga obra” (y del “que sea dictador pero que haga obra” e, incluso, a juzgar por quién es la favorita para las próximas presidenciales, del “que sea dictador y corrupto, pero que haga obra”). En este último supuesto, pues, la pregunta a la que Castañeda estaría respondiendo “con obras”, ahora sí pertinentemente, es la que inquiere acerca de si hace lo suficiente como para que nos valga la pena dejar que en su gestión pasen estas cosas. En cuyo caso, por supuesto, en lo que toca a la concreta preguntita por el destino de los 35 millones de soles, decir “construiré más obras” se vuelve más que simplemente no contestar. En ese caso decir que se contestará “con obras” se vuelve, al menos en lo que respecta a los peruanos a los que les importa no sólo que haya resultados sino también limpieza, insultar.