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Congreso suspendió vigencia de los decretos 1090 y 1064

2009/06/11

Apra, UN y Grupo Fujimorista bloquearon derogatoria impulsada por el nacionalismo. Poder Ejecutivo ahora debe iniciar proceso de consulta con comunidades indígenas.

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Bajo la sombra de un anunciado paro amazónico indefinido, cuyo inicio está previsto para hoy, el Congreso de la República aprobó ayer, por mayoría, suspender –por tiempo indefinido– la vigencia de los decretos legislativos 1064 y 1090, considerados inconstitucionales por las comunidades indígenas. La medida, que implica la restitución de la ley de inversión privada en el desarrollo de las actividades económicas en las tierras de las comunidades indígenas y de la Ley Forestal y de Fauna Silvestre, respectivamente, permitirá reabrir los canales de comunicación entre el Gobierno y los nativos y dar paso a un trabajo legislativo consensuado que evite nuevos hechos de violencia como el registrado días atrás en Bagua, que derivó en la muerte de numerosos efectivos policiales y civiles. DIÁLOGO. La conjunción de fuerzas del Partido Aprista, de Unidad Nacional y del Grupo Fujimorista –producto de sendas reuniones de coordinación llevadas a cabo en los últimos dos días– le cerró el paso al nacionalismo que, de la mano con UPP, Bloque Popular y Alianza Parlamentaria, insistió en su pedido de derogar no solo esos dos decretos, sino otros seis más, alegando que son lesivos a los derechos de los nativos de nuestra Amazonía. Esgrimiendo argumentos jurídicos y constitucionales, políticos y hasta éticos, legisladores como Rolando Sousa, Raúl Castro Stagnaro, Jorge del Castillo, Luis Galarreta y José Vargas defendieron la suspensión de los decretos legislativos 1064 y 1090 como una salida al entrampamiento en el diálogo con las comunidades indígenas y el rescate del principio de autoridad en el país. Desde UN y el fujimorismo hablaron de responsabilidades políticas, y se anticiparon investigaciones sobre los sucesos en Bagua. En el oficialismo, en tanto, hubo tibios mea culpa por la crisis amazónica, sazonados de cuestionamientos al nacionalismo por azuzar a los nativos a la violencia con mensajes deliberadamente erróneos. En respuesta a estas críticas, la contraparte humalista condicionó el restablecimiento del orden público a la derogatoria de los polémicos decretos. “Mucho cuidado, todo el pueblo amazónico está en pie de lucha (...) el Congreso no le puede dar la espalda a la Amazonía con alianzas amañadas”, advirtió Víctor Isla. “Si el Congreso no quiere más derramamiento de sangre de personas inocentes, no debe buscar salidas inconstitucionales”, agregó, a su turno, Yaneth Cajahuanca. Luego de más de tres horas de debate, sin embargo, 58 votos a favor (contra 49) dejaron sin efecto la aplicación de los dispositivos. Enseguida, con el aval de 60 legisladores, la iniciativa fue exonerada de segunda votación, lo que despertó la airada reacción del nacionalismo que, con carteles y gritos, decidió 'tomar’ el hemiciclo, por lo menos hasta hoy –a las 10:00 horas–, en que debe reanudarse la sesión.