Domingo 27 de mayo del 2012 | 23°
Su rostro reflejaba el alivio de quien se quita un peso de encima. Sin ocultar su satisfacción, el presidente del Consejo de Ministros, Yehude Simon, llegó hasta el Congreso y le entregó a su titular, Javier Velásquez Quesquén, el proyecto de ley que plantea la derogación de los decretos legislativos 1090 y 1064, que aprueban la Ley Forestal y de Fauna Silvestre y el régimen jurídico para el aprovechamiento de las tierras de uso agrario, respectivamente. La iniciativa –aprobada ayer por el Consejo de Ministros y que será votada hoy por el Pleno– plantea, asimismo, anular el artículo 1 de la Ley Nº 29376, dejando a salvo el resto del articulado de la referida norma a fin de evitar la paralización del desarrollo de las actividades productivas y de conservación de los recursos naturales renovables. DIÁLOGO. En su exposición de motivos, el proyecto agrega que “resulta conveniente derogar dichos decretos legislativos para permitir procesos de diálogo”. Simon, quien acudió a la sede del Legislativo acompañado por los ministros del Ambiente, Antonio Brack, y de Comercio Exterior, Mercedes Aráoz, le entregó a Velásquez el proyecto en presencia del presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Miguel Cabrejos, y de numerosos nativos encabezados por la dirigente de las organizaciones indígenas de la selva central, Lidia Rengifo. Allí, el premier hizo un mea culpa por los “errores de comunicación” cometidos por el Gobierno que derivaron en la crisis en la Amazonía. Igualmente, justificó la decisión del Ejecutivo de dar marcha atrás en la implementación de los polémicos decretos legislativos. “Nosotros no somos halcones ni somos tampoco palomas que no tengamos que poner ley y justicia cuando tiene que ponerse. Una cosa son los hermanos amazónicos y otra cosa son aquellos provocadores que quieren buscar desestabilizar la democracia, que quieren buscar sangre (...)”, anotó. VOTO EN CONTRA. Entre tanto, la bancada de Unidad Nacional –yendo contra la corriente del resto de agrupaciones políticas– acordó ayer votar en contra de la derogación de los decretos 1064 y 1090, “como un gesto de consecuencia con la posición asumida desde un principio”, precisó el congresista Hildebrando Tapia. “No se puede, por un error del Gobierno, decir que todo está mal. Estos no son los únicos decretos cuestionados. De otro lado, el Congreso fijará hoy día y hora para la interpelación a Simon y a la ministra del Interior, Mercedes Cabanillas, por los sucesos de Bagua.