Además:

'¿Cómo no va a saber?’

2010/07/26
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La respuesta, a modo de pregunta, de quien fuera gerente general de Comunicore ante la interrogante de si el alcalde Castañeda sabía del pago efectuado a su empresa es contundente y comprometedor. El señor Brachowicz realizó estos comentarios hace un año –antes del destape del escándalo– por lo tanto, fueron hechos sin presión ni temor. Asimismo, él es quien estuvo a cargo de Comunicore en todo el proceso de compra de la deuda a Relima, de la cobranza a la municipalidad y del retiro de millones en efectivo utilizando a modestos pobladores. Incluso, el firmó todos los cheques. Es un testigo privilegiado. Por otro lado, nosotros tampoco entendemos cómo una transferencia de esa magnitud se pudo hacer sin la autorización expresa de la más alta autoridad municipal ni la velocidad del pago. Así, tenemos que el 27 de diciembre de 2005 la municipalidad recibe un oficio de Comunicore informándole que Relima le ha transferido la acreencia de 36 millones de soles que tenía y que había acordado pagar en 10 años, lo cual explica que su entonces valor 'actual’ fuera menos de 15 millones. Sin embargo, solo 6 días útiles más tarde la municipalidad ya había cambiado de posición y decidido –hasta ahora no explican el motivo– pagar el íntegro en efectivo, dándole al comprador una utilidad de 21 millones, habiendo, incluso, efectuado el primer pago. En realidad, no tuvieron tiempo ni siquiera de verificar las credenciales de su flamante acreedor ni los detalles de la operación con Relima. Por ejemplo, en el Ministerio de Economía si notifican la venta de una acreencia registrada de la deuda toma semanas verificarla y registrarla. En cambio, la municipalidad recibió un oficio y corrió a pagar millones en el acto. Esto no es un tema entre privados o del mercado, como algunos dicen, aquí se trata del uso de fondos públicos, es decir, del dinero de todos los peruanos. También, sorprende que Relima recién después de 5 años haya decidido acusar de estafa y fraude a los ex gerentes que estuvieron a cargo. ¿Por qué no lo hicieron con anterioridad? ¿Qué temor tenían antes que el escándalo público los forzara hacerlo? ¿Será porque la Municipalidad de Lima es su principal cliente en este mercado? Desde que Perú.21 hiciera público este escándalo hace 8 meses, no se ha aclarado ni una sola de las interrogantes, las cuales, incluso, siguen aumentando con cada nuevo destape.