Sábado 26 de mayo del 2012 | 19°
La noche se les vino encima al ex presidente del Poder Judicial (PJ) Francisco Távara y al vocal supremo Jorge Solís tras conocerse que viajaron a París con los gastos pagados por la Universidad Alas Peruanas, institución que tiene unos 139 litigios pendientes. Para comenzar, ambos jueces deben afrontar una investigación ante el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), que les abrió proceso ayer y que podría terminar con su destitución. En tanto, el presidente del PJ, Javier Villa Stein, solicitó al Ministerio Público y al Parlamento que determinen eventuales responsabilidades penales. CON LA SOGA AL CUELLO. Pero este escándalo no acabó ahí. Con documentos en mano, Villa Stein precisó que la citada universidad sí asumió el viaje de la esposa de Távara, Jesús Espinoza, desmintiendo lo dicho horas antes por el magistrado (leer facsimil). Un hecho que perjudica aún más la situación de Távara es que, en setiembre pasado, la Sala Penal de la Corte Suprema que él preside vio dos casos vinculados con Alas Peruanas. Villa Stein subrayó que si bien dicho vocal puede inhibirse, eso no significa que no tenga influencia en los procesos. “ Yo no voy a practicar el otoronguismo. No me prestaré a encubrir a nadie”, advirtió con evidente enfado. “SOY VALLEJIANO”. En un intento por defenderse, Távara se autoproclamó especialista en la obra de César Vallejo y dijo que por eso lo invitaron a rendir un homenaje y un desagravio ante la tumba del poeta peruano en París. Villa Stein restó credibilidad a estos argumentos. “No sabía que el señor fuera poeta o conociera de literatura (...). Hasta donde sé, no ha conseguido ni maestrías, ni doctorados académicos, eso tiene que estudiarse”, remarcó. En cambio, no fue tan severo con Solís, quien, según dijo, está “preocupado” porque no estaba enterado de los procesos judiciales que tenía la universidad. Puntualizó que se debe distinguir las responsabilidades de cada uno, ya que Távara fue presidente del PJ, jefe de la OCMA y profesor de ética.