Domingo 27 de mayo del 2012 | 20°
Poco, casi nada, es lo que ha dicho el contralor general Fuad Khoury desde que asumió el cargo, a mediados de mayo último. Pese a las graves denuncias que involucran a su ex asesor aprista Manuel Vásquez Sialer, a quien se le acusa por haber usurpado funciones y por supuesta intromisión en los procesos de investigación de diferentes casos a cargo de la Contraloría, esta vez Khoury tampoco ha querido conversar con la prensa. Debido a ello, el portavoz de la bancada parlamentaria de Unidad Nacional (UN), Rafael Yamashiro, anunció ayer que planteará al Pleno del Congreso que se convoque al titular de la Contraloría General para que formule los descargos correspondientes. “El contralor va a tener que presentarse en el Parlamento a rendir cuentas, lo vamos a exigir. Nosotros no tenemos reparos en darles la confianza a aquellas personas que muestran una buena voluntad, pero también debemos quitársela a aquellas que, por mala intención o por ingenuidad, no saben honrar el rol que se les ha encargado”, manifestó el legislador. Yamashiro no ocultó su extrañeza por el acceso que, al amparo de Khoury, tuvo el ex asesor a documentos e investigaciones clasificadas como reservadas. En esa línea, alertó que cualquier filtración de información podría dejar nulos los procesos, y los eventuales delitos cometidos quedarían impunes. Por ese motivo, anticipó que cuando Khoury se presente ante el Parlamento tendrá que exponer en sesión reservada. ESPÍRITU DE CUERPO. Sobre este tema, el primer ministro, Javier Velásquez Quesquén, comentó que si se confirma alguna irregularidad por parte de Vásquez, “el contralor deberá formular la denuncia correspondiente. Nosotros no vamos a hacer espíritu de cuerpo si alguien actúa al margen de la ley”, advirtió. Mauricio Mulder, en cambio, atribuyó las críticas al ex asesor a una supuesta persecución contra los apristas, y añadió que, en todo caso, debe ser Khoury quien aclare la situación.