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Cipriani: Hay lobos con disfraz de oveja que dicen ser amigos

2008/09/07

Cardenal pide voltear la página, pero insiste en atacar a quienes –supo-ne– maltratan a FF.AA. Dice que respuestas a su homilía del 30 de agosto han sido “como un veneno contenido”.

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Una semana después de despertar las iras de los ex miembros de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) y de los organismos defensores de los derechos humanos con la polémica homilía que pronunció en la misa de homenaje a Santa Rosa de Lima, el cardenal Juan Luis Cipriani salió a responder a quienes cuestionaron su labor pastoral en Ayacucho y volvió a defender con ardor a las Fuerzas Armadas de los maltratos que –en su opinión– recibe de manera habitual. Tras destacar que le pareció importante rendir en su homilía un homenaje a las Fuerzas Armadas y a la PNP, sin ánimo de polémica, señaló que “no se puede mirar las cosas simplemente por la oscuridad de lo que piensen uno, tres o 48”, ya que los derechos humanos no brotan de un conjunto de personas sino de la persona misma. “Cuando yo hago este recuerdo para levantar la importancia que tiene todo el cuerpo de los derechos humanos y no un grupo determinado, me encontré con una sorpresa que hasta hoy me ha dejado confundido. Escuché tres o cuatro respuestas que eran como un veneno contenido. Gracias a Dios, estos días he rezado por ellos. Hay que perdonar, y están perdonados. Gracias a Dios he volteado la página”, aseguró. SON LOBOS. Durante el desarrollo de su programa Diálogo de fe, que se difunde por RPP, el Primado de la Iglesia Católica sostuvo que la homilía que pronunció el sábado 30 de agosto fue “muy bonita”, aunque manifestó que luego se han hecho comentarios que han pasado del ámbito estrictamente religioso. “Necesito que, en medio de las dificultades que estoy teniendo, alguien me diga que hay una luz, y esa es Santa Rosa. En ese amor que Dios nos tiene, en esa búsqueda que Dios nos hace, a través de la vida de estos santos, a través de esta mujer sencilla, quisiera dejar de lado discusiones realmente de muy bajo nivel que dan pena y dan dolor”, expresó. A continuación, no obstante, tuvo frases duras para quienes, como monseñor Luis Bambarén, han dicho siempre que son grandes amigos suyos. “Lo que no es fácil es que el lobo se ponga piel de oveja. Yo, como pastor, sí tengo que decir: viene el lobo. No, no es oveja. Es lobo. Se ha disfrazado. Cuando un amigo es amigo habla como amigo, piensa como amigo, trabaja como amigo. Entonces uno dice: Oye, es mi amigo. Lo que no es fácil es que una persona que no trabaja como amigo, que no habla como amigo, que no se porta como amigo diga: yo soy gran amigo. Hay que empezar a ser coherentes, y esa coherencia tiene su precio”, remarcó. A diferencia del domingo pasado, cuando monseñor Luis Bambarén le recordó que, siendo obispo de Ayacucho guardó silencio ante los crímenes cometidos en el cuartel Los Cabitos, esta vez optó por guardar silencio. “Prefiero dar por volteada la página y no responder más”, dijo a *Perú.21*.