Domingo 27 de mayo del 2012 | 20°
Aquello de 'a Dios rogando y con el mazo dando’ se convierte en una palpable realidad cuando es el cardenal Juan Luis Cipriani el que está en el centro del altar mayor oficiando una misa. Ayer, durante su homilía en el homenaje a Santa Rosa de Lima, el Primado de la Iglesia peruana entró a terciar en un debate que enfrentaba a los ex miembros de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) con el vicepresidente Luis Giampietri y los ministros Ántero Flores-Aráoz y Rafael Rey. “Como se ha puesto de moda desde hace algunos años, se ataca a las fuerzas armadas y a las fuerzas policiales. Por eso, hoy le pedimos a Santa Rosa que nuestra Patria acoja con respeto, con agradecimiento, sin ideologías, sin odios, la presencia de una policía y de unas fuerzas armadas. Son demasiado importantes los derechos humanos para que los dejemos en manos de un pequeño grupo ideológico”, pronunció. Pero no se quedó ahí. A continuación, dijo que “los derechos humanos surgen con la persona misma, no es un conjunto sistemático organizado por un grupo. Las Naciones Unidas lo convierten en un plan concreto en el año 1948, pero llevamos una temporada en que se ha convertido en bandera política de un grupo contra otros”. *ÁNTERO CELEBRA.* El mensaje de Cipriani fue bien recibido por el ministro de Defensa, Ántero Flores-Aráoz, quien insistió en que el Estado no tiene por qué cumplir con todas las recomendaciones de la CVR ya que estas no son leyes ni fallos vinculantes. “Yo ya he dicho que las personas que integraron la Comisión de la Verdad ya fueron. Son ex, pero están dale que dale con exigir al Estado el cumplimiento de sus recomendaciones. No entiendo por qué dan tanto brinco ni por qué chillan tanto. El Estado tiene sus límites y el presupuesto no es chicle”, aseveró, en diálogo con *Perú.21*. El titular de Defensa señaló que coincide totalmente con el cardenal Cipriani en que los derechos humanos no son patrimonio de un solo grupo ideológico, ya que las Fuerzas Armadas también tienen derechos humanos, derecho al debido proceso, a un juicio justo y a que los procesos judiciales no se conviertan en eternos. “Por qué tienen que ser los derechos humanos solo para un lado. Las Fuerzas Armadas también tienen derecho a que se les respete y no se generalice. Es verdad que ha habido casos de excepción, pero yo niego que haya habido una política para conculcar los derechos humanos”, añadió. *VERGÜENZA AJENA.* Como era de esperarse, las palabras del Arzobispo de Lima fueron rechazadas por completo por el ex comisionado Carlos Tapia. “Qué curioso que coincida con Rafael Rey, que también es del Opus Dei; con Ántero Flores-Aráoz, que representa a la derecha, y con los fujimoristas. ¿Quiénes se oponen a la CVR? Los que quieren la impunidad. Como dice un viejo proverbio: Dios los cría y ellos se juntan”, apuntó. Agregó que “sería una vergüenza y una ofensa para nosotros, los ex miembros de la CVR, que monseñor Cipriani –quien dijo en una oportunidad que los derechos humanos eran una cojudez– o que los fujimoristas aplaudieran nuestro informe”. Tapia, quien se desempeña actualmente como vocero del líder nacionalista Ollanta Humala, estimó que no se podía esperar otra cosa del Primado de la Iglesia católica, ya que creer que el Opus Dei va a defender los intereses de los pobres “es como creer que los chanchos vuelan”. “El cardenal está preocupado por el informe de la CVR, porque ahí se muestra que, cuando era obispo de Ayacucho, no dijo nada cuando se violaron los derechos humanos de los campesinos o se asesinó a comuneros en el cuartel Los Cabitos. Quiere lavar su alma, pero no podrá”, argumentó.