Sábado 26 de mayo del 2012 | 19°
“No estamos en una carrera armamentista”. Con esta frase, los miembros del gobierno de Michelle Bachelet intentaron, una y otra vez, negar la compra desmedida de equipos militares. Sin embargo, ayer, más que nunca, Chile quedó en evidencia tras conocerse oficialmente que entre los años 1996 y 2008 gastó nada menos que 17,677 millones de dólares en dichas adquisiciones. Según revela el Tercer Libro de Defensa del país sureño, de ese monto, 6,999 millones de dólares corresponden al periodo 2005-2008. Si bien el documento fue presentado por la presidenta chilena Michelle Bachelet y por su ministro de Defensa, Francisco Vidal, los detalles fueron conocidos posteriormente. Durante la ceremonia, Vidal siguió con el mismo libreto y dijo que, con el libro, su gobierno demuestra que no oculta nada. “A aquellos que han dicho que estamos en una carrera armamentista, se van a dar cuenta al leer el texto que no es así”, aseveró en clara alusión a los reclamos del Perú. Bachelet también insistió en que Chile es un “país amante de la paz” y que “no tiene reivindicaciones sobre los territorios de ninguno de los países vecinos”. Además, señaló que solo utilizará medios militares en legítima defensa. “Reafirmamos que somos un país amante de la paz”, subrayó. DETALLES. La agencia EFE reveló detalles incluidos en el libro. Por ejemplo, precisó que, en el caso del Ejército, fueron incorporados 76 tanques Leopard 2-A4 y aumentaron de 321 a 470 otros tipos de vehículos blindados, como carros de artillería, de infantería y de ingenieros militares. Mientras que la Armada incrementó de 17 a 19 sus buques de combate y de tres a ocho las fragatas. En cuanto a la Fuerza Aérea, incluyó 26 nuevos cazabombarderos F-16 y aumentó de 28 a 30 sus helicópteros y de 46 a 48 sus sistemas de artillería. No obstante, el libro consignó que la Aviación del Ejército redujo de nueve a ocho sus aviones y de 24 a 19 sus helicópteros.