Domingo 27 de mayo del 2012 | 20°
El Gobierno de Chile dejó abierta la posibilidad de impulsar un megaproyecto que permitiría darle a Bolivia una salida al Océano Pacífico, pero que afectaría directamente los intereses del Perú, pues significaría conceder una soberanía trinacional en la zona marítima cuya propiedad nuestro país reclama. Esta iniciativa se dio a conocer el último fin de semana y consiste en construir un túnel subterráneo, de 150 kilómetros de extensión, que partiría de territorio boliviano, pasaría por debajo del corredor fronterizo entre Perú y Chile (llamado Línea de la Concordia) y desembocaría en una isla artificial frente a las costas de Arica. Ayer, el canciller chileno Mariano Fernández se mostró abierto a la posibilidad de que su gobierno asuma como suyo el proyecto, al que calificó de “vanguardista”. “Le he mandado a decir a Fernando Castillo (uno de los arquitectos creadores) que venga a conversar y nos cuente de qué se trata la idea; son propuestas de carácter vanguardista que es interesante escuchar”, afirmó. Como se recuerda, el Perú reclama la propiedad de un área de aproximadamente 35 mil kilómetros cuadrados ubicada frente a la costa norte chilena. Por este caso se ha presentado una demanda ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. CIENCIA FICCIÓN. En Lima, la idea de un túnel de 150 kilómetros que una a Bolivia con el Océano Pacífico le sonó a “ciencia ficción” al ex vicecanciller Luis Solari Tudela, mientras que, para el internacionalista Ernesto Velit, el proyecto podría ser parte de una estrategia chilena para involucrar al país altiplánico en un problema que solo les compete al Perú y a Chile. TECNOLOGÍA. De otro lado, el jefe de la diplomacia chilena también se refirió a los recientes anuncios de su gobierno de renovar sus equipos militares, en particular con la compra de una flota de 18 aviones F-16 a Holanda. Según Fernández, estas compras no están motivadas por un ánimo armamentista, sino que tienen por objetivo actualizar tecnológicamente a sus Fuerzas Armadas. Sostuvo que el desarrollo tecnológico le ha permitido a su país cerrar un número considerable de regimientos y bases militares.