Domingo 27 de mayo del 2012 | 20°
CARACAS (AFP).– Los candidatos del presidente Hugo Chávez ganaron la mayoría de estados en las regionales del domingo, pero sufrieron derrotas simbólicas en las regiones más pobladas y ricas, en la capital (Caracas) y en el popular municipio caraqueño de Sucre, donde los venezolanos dieron un voto de castigo al mandatario. A partir de este momento, un 45% de la población venezolana estará gobernado por políticos de oposición, que vencieron en estados que representan, además, un 70% de la actividad económica nacional. Los candidatos oficialistas triunfaron en 17 estados, sobre un total de 22 en liza, mientras que la oposición, que tenía el poder en dos gobernaciones, ganó un total de cinco y la capital, Caracas. Al hacerse públicos los resultados oficiales, Chávez apareció junto a los dirigentes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y, en un discurso conciliador, se felicitó por la “gran victoria” de su formación y reconoció los triunfos de sus adversarios. A partir de ayer, un nuevo escenario político, más pluricolor, se abre en Venezuela, donde el chavismo tendrá que acostumbrarse a no ignorar a una oposición bien instalada. “Los símbolos conquistados por la oposición fueron mayores de lo que se podía esperar: ganó la capital y los estados que representan el corazón económico y político del país”, declaró Luis Vicente León, responsable de la encuestadora Datanálisis. Concretamente, los candidatos de oposición gobernarán en los estados de Nueva Esparta (noreste), la riquísima región petrolera de Zulia (oeste), Carabobo (centro-norte), Táchira (suroeste) y el populoso y rico estado de Miranda (centro), que incluye parte de Caracas. “Con este panorama, las amenazas pronunciadas por Chávez durante la campaña son imposibles de aplicar. Va a tener que negociar con ellos, no puede darles la espalda, y esto es excelente para la democratización en Venezuela”, añadió León. Sin duda, la gran sorpresa de la noche electoral fue el triunfo del aspirante de la oposición Antonio Ledezma en la Alcaldía Metropolitana de Caracas, frente a Aristóbulo Istúriz, uno de los candidatos más emblemáticos y populares del PSUV. Según ”scar Schemel, de la encuestadora Hinterlaces, los ciudadanos de Caracas dieron “un voto de castigo” a Chávez, culpándolo por una gestión ineficiente en la capital en cuestiones como la lucha contra la inseguridad y la organización de los servicios públicos. Al mismo tiempo, en las elecciones se rompió el mito de que los pobres de Venezuela votan por Chávez. La victoria del opositor Carlos Ocariz en el municipio caraqueño de Sucre, que incluye la gran barriada de Petare, muestra que los sectores más desfavorecidos sintieron la necesidad de un cambio.