Domingo 27 de mayo del 2012 | 20°
La venta del Pentagonito Jorge Castañeda Arcas Lima Para entender el tema de la posible venta de una parte del Pentagonito hay que decir que el área en cuestión, 16 hectáreas, constituye más o menos el 5% del inmenso terreno que, en su mayor parte, es área verde. Esto quiere decir que si se vendiese esa pequeña (relativamente) parte, definitivamente a nuestros soldados no les faltaría área libre para sus ejercicios físicos y San Borja continuaría gozando de una de las áreas verdes más grandes de Lima (con cuatro km más de perímetro). Jaime Soriano Bernardini Virginia, EE.UU. Decir que el área se usa solo para dar “saltitos” expresa, por un lado, el desconocimiento del entrenamiento a que se somete a los integrantes del Batallón Operativo para la Protección de Personalidades, cuya participación en la APEC ha contribuido a que este evento de nivel mundial haya culminado sin contratiempos en cuanto a la seguridad, sin dejar de lado el empleo permanente que hacen los vecinos y residentes de San Borja. Por otro lado, también expresa el desinterés del Gobierno en preservar el tan afectado medio ambiente limeño. Llama la atención que se quiera justificar su venta aludiendo un mejor equipamiento del Hospital Militar, cuando el sector Defensa no ha usado o no ha sabido ejecutar el 23.1% del presupuesto que le fuera asignado para 2008, el cual, usándolo mejor, habría permitido el equipamiento antes aludido. Javier Galdos Ballón Lima El Pentagonito es un terreno que pertenece al Estado, y este tiene todo el derecho a disponer de dicho recinto. Sin embargo, hay que tener en cuenta la ubicación y uso actuales para determinar las condiciones en que debe entrar a subasta. Se trata de una parte importante del pulmón natural de Lima. Muchas personas de todas las edades utilizan sus alrededores para caminar, trotar y correr, respirar aire puro, etc. Yo aconsejo la modificación de parámetros de construcción, de acuerdo con la Municipalidad de San Borja, condicionando el uso de esos terrenos exclusivamente para edificios de vivienda de no más de cuatro pisos y con un alto porcentaje de área libre (entre 40% y 60%). Carlos Calmet Urteaga Lima La manera de expresarse del ministro de Defensa, al referirse como “palotes”, “pistitas” y “saltitos” a las pistas de combate, en este caso improvisadas dentro del Pentagonito, y a los ejercicios físicos que se desarrollan en ellas, como parte del entrenamiento militar del personal de las Fuerzas Armadas, desdice el conocimiento que debe tener el ministro acerca de las actividades que se cumplen dentro de los institutos armados. Asimismo, el ministro enfoca el problema de la venta de parte del Pentagonito como una necesidad para captar fondos con la finalidad de modernizar los hospitales de las FF.AA. Pero hasta ahora nadie se ha puesto en el lugar de los habitantes de la zona urbana adyacente. Este proyecto rompería la zona urbanística actual, afectando la seguridad y tranquilidad de los vecinos. Si lo que se busca es darle utilidad a este terreno que, según él, se encuentra en desuso, primero debería evaluarse las áreas que ocupan actualmente el Ministerio de Defensa y el Comando Conjunto de las FF.AA. Estas sedes podrían ser reubicadas en los terrenos libres del Pentagonito, manteniendo los accesos a las instalaciones del mismo. Las declaraciones del ministro no han sido de las más acertadas.