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Caos vehicular aumenta en las calles de la capital

2008/12/24

Policías de tránsito no son suficientes para facilitar la circulación de los vehículos. Compradores tienen que hacer malabares para cruzar las vías congestionadas.

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Hoy es Nochebuena. Sin embargo, no todos los integrantes de la familia han terminado de realizar sus compras navideñas. Y precisamente 'gracias’ a quienes a última hora han decidido adquirir ropa nueva o buscar regalos para familiares, amigos o la pareja es que las calles de Lima son un caos. DESBORDE. La avenida Abancay –utilizada para ingresar a Mesa Redonda, al Mercado Central y al Jirón de la Unión– luce infernal, desde la primera hasta la última cuadra. Una larga fila de vehículos particulares, taxis y de transporte público parece inacabable. Los choferes y los transeúntes deben esperar el doble y hasta el triple del tiempo que normalmente empleaban para cruzar esta arteria. “Ya no sabemos qué hacer. Antes recorríamos esta vía en 30 minutos como máximo. Ahora nos demoramos hasta una hora solo en (la avenida) Abancay”, señaló a Perú.21 Fernando Gómez, chofer de transporte público que cubre la ruta Ancón-Ate. Durante el recorrido que hizo este diario se pudo notar la presencia de madres de familia con niños que, incómodos con el sol y con el difícil tráfico, lloran desconsoladamente, incrementando el disgusto de sus progenitores. Asimismo, se pudo ver a los policías de tránsito haciendo sus mejores esfuerzos para aminorar el embotellamiento. Similar fue el panorama en Gamarra, donde los dos carriles del jirón Huánuco (vía de acceso a la zona) están abiertos al tránsito vehicular en un solo sentido. En Jesús María y en el Mega Plaza del Cono Norte también se observó gran afluencia de público.