Domingo 27 de mayo del 2012 | 20°
Importantes carreteras del Cusco y de Puno fueron bloqueadas por pobladores de varias localidades campesinas, los cuales convocaron al denominado 'levantamiento de pueblos indígenas’ para protestar por la contaminación minera y para exigir el respeto a los recursos naturales. En Cusco hubo protestas, por segundo día, en diversas localidades de la provincia de Canchis. Los lugareños bloquearon la vía, con piedras y troncos, desde el puente Cambopata hasta la ciudad de Sicuani (alrededor de 20 kilómetros). Su reclamo central giró en torno al uso indiscriminado de los recursos naturales y al rechazo a la construcción de la central hidroeléctrica Salca-Pucará que, aseguran, usará las aguas del río Salca, perjudicando gravemente los cultivos de panllevar de unos 17 mil campesinos. Entre tanto, en Puno fueron interrumpidos unos cinco kilómetros de la carretera Puno-Desaguadero, en el sector del distrito de Acora, en la frontera con Bolivia. La protesta de este grupo de pobladores fue para rechazar la contaminación minera y el alza del costo de vida. Como siempre, los más perjudicados por las movilizaciones fueron los transportistas y los pasajeros. En el Cusco, la paralización del tránsito originó que cientos de unidades de transporte, que se dirigían a Arequipa y a Puno, formaran una cola de casi tres kilómetros. Mientras que, en Puno, cientos de personas no pudieron llegar a Ilave, a Yunguyo y a Desaguadero. Además, en el terminal terrestre se suspendió la venta de pasajes a Tacna, a Moquegua y a Cusco debido al bloqueo del tránsito. Tanto en Puno como en Cusco, el bloqueo de las vías pudo ser controlado tras la intervención de efectivos de la Policía que arrojaron bombas lacrimógenas. En la Ciudad Imperial se registraron enfrentamientos graves entre las autoridades y los comuneros. Los actos violentos dejaron dos policías heridos y un campesino detenido. Luego de las protestas, los dirigentes campesinos del sur del país advirtieron que eso es solo un adelanto de lo que sucederá el 4 y el 10 de noviembre, fechas para las cuales se anuncia el inicio de una serie de movilizaciones indefinidas en las que se convocará la participación de otras regiones del país.