Además:

Bombas de tiempo

2009/11/02
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Hace bien Lourdes Flores en llamar la atención sobre las bombas de tiempo que está dejando este gobierno, especialmente considerando que aún le restan 21 meses de mandato, por lo que tiene tiempo de sobra para enmendar cosas o empezar a hacer reformas. Coincidimos con ella en que el mayor déficit que está dejando es la total falta de progreso en la lucha contra la inseguridad ciudadana. La cartera del Interior ha sido la que más rotación de ministros ha tenido, con cinco a la fecha –todos ellos para el olvido–, por lo que no es sorpresa que no se haya avanzado. Más aun en ningún momento siquiera se ha esbozado un plan para reformar a la policía o mejorar la vigilancia a la ciudadanía. Si a esto le sumamos que gradualmente la situación con Sendero en el VRAE se ha ido deteriorando y el considerable avance de las bandas de narcotraficantes, entonces tenemos un horizonte que empieza a ser alarmante. Luego está la falta de avance en la reforma del Estado, tema en el cual lo único rescatable ha sido la ley de silencio administrativo; sin embargo, la mayoría de entidades la ignora y el gobierno, como si nada. Asimismo, la decisión de acortar plazos convirtiendo en hábiles los días calendario es una medida que busca encubrir la ineficiencia y parece un manotazo de ahogado. Adicionalmente este gobierno se ha dedicado no solo a colocar partidarios e ingresar a la planilla a decenas de miles de contratados inflando con ello el aparato estatal sino que también incrementa los ministerios cada vez que le piden acción en algún campo. Así tenemos que se creó el de Ambiente y dieciocho meses después, aún no hay política ambiental ni el sector se ha desarrollado. Ahora ocurrirá lo mismo con el de Cultura ya que estamos seguros de que cuando concluya el gobierno, todo lo que habrá en materia cultural será una planilla de burócratas dorados. Finalmente, la informalidad en el empleo no se ha reducido y salvo la ley mype, que hasta ahora sigue esperando que la saquen del cajón de algún funcionario, nada más se ha intentado. Por ello, si el objetivo de García es regresar dentro de 5 años, deberá avanzar con más convicción el resto de su mandato y no dejarle bombas de tiempo a su sucesor. No puede depender en toda elección de la mala memoria del electorado.