Domingo 27 de mayo del 2012 | 19°
BAGDAD (Reuters).– Siete coches bomba explotaron ayer en diversos puntos de la capital de Irak, dejando al menos 37 muertos y 110 de heridos, en lo que funcionarios estadounidenses e iraquíes describieron como ataques coordinados por militantes de Al Qaeda. El primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki, señaló que los atentados fueron un “regalo” de miembros del alguna vez omnipotente partido Baath, de Saddam Hussein –aliado de Al Qaeda–, pues hoy se celebrará el 62 aniversario de la fundación de ese grupo nacionalista panárabe en Siria. Estos últimos ataques pusieron en el tapete los desafíos que enfrentan las fuerzas de seguridad iraquíes mientras tropas de combate estadounidenses preparan su retirada para el 31 de agosto del 2010.