Domingo 27 de mayo del 2012 | 19°
Nací en Mendoza en 1975. Tengo una hija, Santina, y vivo con mi mujer. Soy economista, pero me dediqué a la escultura en metal. Mientras construía un laberinto en honor a Borges –tiene una hectárea, está en la finca Los Alamos (Mendoza)– conocí a Ernesto Catena, hijo de Nicolás Catena, el más importante productor de vinos de la Argentina. Ernesto, que nada hace de forma lineal, me pidió trabajar con él. Hasta entonces, yo no sabía nada de vinos.