Sábado 26 de mayo del 2012 | 19°
A menos de una semana para la realización de la segunda vuelta, un conjunto de grabaciones en audio empieza a enrarecer el ambiente de la campaña. En este se evidencia, a grosso modo, ciertos preparativos que tuvieron lugar en los días previos a la llegada de Alan García al Perú para participar en las elecciones generales del año 2001. Dado el carácter de estos diálogos, cuya transcripción el lector puede leer en estas páginas, cabe preguntarse: ¿hubo coordinaciones entre apristas y montesinistas para facilitar la llegada de García y allanar su camino en los comicios ante Alejandro Toledo? ¿El líder aprista aceptó a cambio de ello que las tropelías del fujimontesinismo quedaran impunes? Del audio entre Óscar López Meneses y el parlamentario aprista Luis Gonzales Posada, difundido el domingo en RPP, y de las demás grabaciones entre el primero de los nombrados y el ex parlamentario fujimorista Fernán Altuve, llegadas a esta redacción, no se puede concluir -tal como pretenden los dirigentes de la UPP- nada definitivo. Más bien, sí permiten esbozar un abanico de especulaciones basado en diálogos que dejan traslucir, cuando menos, una evidente familiaridad entre unos y otros. Empero, ello no implica delito. Son los protagonistas de estas y otras conversaciones -que podrían aparecer en los próximos días- los llamados a dar su versión y aclarar estos hechos. LOS INVOLUCRADOS. Al analizar la coyuntura en la que tuvieron lugar estos diálogos, es necesario saber quiénes los protagonizan. En primer lugar está Óscar López Meneses, joven colaborador de Vladimiro Montesinos y asesor de la bancada fujimorista en el Congreso elegido el 2000. López Meneses, hoy preso en el penal para reos primarios (ex San Jorge), acusado de tenencia ilegal de armas y de la adquisición -en coordinación con Montesinos- de bienes con dinero del Estado, y a quien se le encontró en una residencia, en Monterrico, equipos de interceptación telefónica, era -según numerosas versiones- los ojos y oídos del ex asesor en el Legislativo. La conversación sostenida con Gonzales Posada, a tenor de lo dicho, habría tenido lugar entre el 26 y el 27 de enero de 2001. Como se recuerda, Alan García volvió al país el 26 y fue por esa misma fecha que el gobierno de Valentín Paniagua reveló que el prófugo general Víctor Malca Villanueva había sido ubicado en México. Ambos hechos están referidos en la conversación: por un lado, los preparativos para el arribo de García por el aeropuerto Jorge Chávez y, por el otro, la mención de que "han agarrado a Malca", en boca de Gonzales Posada (quien por entonces no era parlamentario). Un dato curioso es la reiterada preocupación de este sobre si López Meneses figura en "algún video" y si estaba seguro de que no era así. Vale precisar que, por esa época -fines de enero de 2001-, todavía no se había difundido la cinta en la que Agustín Mantilla aparece recibiendo US$ 30,000 de manos de Vladimiro Montesinos para la campaña aprista del año anterior. Esta recién sería propalada el 5 de febrero de 2001, una semana después de la conversación en la que López Meneses le cuenta a Gonzales Posada que había estado con Mantilla. Por esos mismos días, el Doc se hallaba prófugo. Más adelante se supo que mientras permanecía oculto en Venezuela -fue capturado y devuelto al Perú en junio de 2001- mantuvo permanente contacto con los integrantes de su red delictiva en Lima. Tras la difusión de esta conversación, Gonzales Posada ha negado que hubiera algún pasaje comprometedor para Alan García, y que todo no pasa de una conversación entre amigos. Sin embargo, con Montesinos prófugo, él no puede decir que López Paredes era una blanca paloma. Se trataba de uno de los colaboradores más estrechos del ex asesor, y ello no podía escapar al criterio del hoy parlamentario aprista. CONTACTO EN FRANCIA. Los otros dos audios que han llegado a la redacción de Perú.21 muestran a López Meneses en distendido diálogo con Fernán Altuve Febres-Lores, ex congresista fujimorista. El primero de ellos habría tenido lugar a fines de enero de 2001, pues en él se habla de la inminente llegada de García al Perú e, igualmente, se alude a una reunión que habrían sostenido Altuve y el ex presidente en París, en noviembre de 2000. En diálogo con este diario, Altuve -quien exige que se difundan estas cintas para confirmar si efectivamente se trata o no de su voz- reconoció que se reunió con García, entonces en el exilio, el 14 de noviembre de 2000. Para entonces, Montesinos ya se había puesto a buen recaudo a bordo del velero Karisma, Alberto Fujimori ejecutaba la pantomima de la persecución a su ex asesor y Alejandro Toledo lideraba la oposición democrática. Altuve, quien había renunciado a la bancada fujimorista pero era motejado de montesinista, refiere que el único tema político que trató con el líder aprista fue su adhesión a los cinco congresistas de ese partido para formar un grupo parlamentario (el reglamento del Legislativo exigía seis miembros como mínimo). Empero, Altuve se abstuvo de comentar los demás aspectos del diálogo. Respecto a la segunda grabación, en la que se mencionan las fechas para inscribir candidatos a la Presidencia y al Parlamento, tema que interesaba a López Meneses (por lo que habría tenido lugar los primeros días de enero de 2001), Altuve prefiere esperar a que se confirme la validez de la misma. Sí acepta su amistad con Óscar López y revela que lo ha visitado varias veces en la cárcel. Pero, además, ante la aparición de estas cintas, Altuve ensaya una explicación: refiere que un ex asesor suyo en el Congreso, Luciano López Flores -hoy colaborador del pasquín humalista La Olla- estaría detrás de la emisión de estas grabaciones, dado que habría tenido acceso a información sobre sus reuniones y amistades. Altuve reiteró además que se ha reunido numerosas oportunidades con Ollanta Humala, por lo que no entiende el sentido de estas imputaciones de alfil montesinista que tratan de endilgarle ahora. Consultadas sobre la posibilidad de que las autoridades investiguen estos hechos, fuentes del Ministerio Público aseveraron que en los próximos días podrían actuar de oficio.