Domingo 27 de mayo del 2012 | 19°
Ella insiste en su inocencia desde la cárcel y él sigue insinuando que ella podría ser la responsable de la muerte de la madre de ambos, Myriam Fefer. Dos hermanos enfrentados por un crimen que sigue sin resolverse y en cuyo entorno continúan apareciendo indicios que podrían cambiar el panorama. Aunque el desenlace es incierto, Eva Bracamonte adelantó el último sábado una decisión personal: en adelante se olvidará de su hermano y le pide a él, Ariel Bracamonte, que haga lo mismo con ella. El programa Punto Final mostró extractos de una carta escrita por Eva, y dirigida a la opinión pública, en la que además de reiterar su inocencia en el asesinato de su madre, le pide a su hermano que se olvide de su existencia y deje de acusarla. “Quiero que Ari deje de hablar de mí, de pensar en mí, quiero que se olvide de mi nombre y de que existo”, se lee en una parte de la misiva escrita a puño y letra, desde la prisión. Luego, ya dirigiéndose directamente a Ariel, ella le dice que si bien él puede “ser más inteligente o vestirse muy bonito”, ella es más fuerte, por lo que si la mandan a la cárcel 20 años, podrá soportarlo gracias al cariño de las personas que sí la quieren de verdad. “La paz que tú quieres, la tendré yo (....). Con el veneno que vomitas, podrán encerrarme en cuatro paredes, pero nada más (...). Yo soy más fuerte que tú”, remarca Eva, tras recordarle a su hermano que él recibió más del 50% de la herencia de su madre, y que el adicional que le dio ella ahora lo está usando para acusarla. INSISTE EN INOCENCIA. En la carta la muchacha también insiste en su inocencia, aduciendo que la relación con su madre era buena, tanto que le delegó el poder sobre sus bienes cuando cumplió 18 años. Ella explica que lo hizo porque no quería asumir responsabilidades sobre la herencia que le dejó su abuelo –de unos dos millones de dólares– cuando ella era menor de edad. La hija de Myriam Fefer continúa diciendo que, después, su madre tuvo más de un año para hacer con la herencia lo mejor que le pareciera, pero optó por respetar la voluntad del abuelo. Eva Bracamonte añade que cuando vivió en Israel, mantuvo una comunicación fluida con su mamá porque su relación era buena. Cabe recordar que las autoridades presumen de la autoría intelectual de Eva Bracamonte en el asesinato de Fefer, porque entre otras cosas, la noche del crimen ella no respondió dos llamadas realizadas por su madre a su celular. Eva, y su ex pareja Liliana Castro Mannarelli están recluidas en el penal Santa Mónica. LA AMIGA JUEZA. En el reportaje también se mostró el video de la graduación del colegio de Eva, en el que aparece la jueza Ana Luzmila Espinoza, quien habría sido amiga cercana de Myriam Fefer. También se ve que Eva se llevaba bien con su madre. Pese a que este no es el primer indicio de la cercanía de Espinoza con Fefer, aquella no ha sido llamada a declarar en el proceso. Según familiares del ex esposo de Espinoza, a ella le gustaba practicar actos de brujería.