Domingo 27 de mayo del 2012 | 18°
Antes de Fujimori, el Perú era un infierno. El 'durante’ habría que dividirlo en dos periodos: 1990-1996 y 1997-2001. El primer periodo fue de ensueño y Fujimori fue su artífice, por lo menos, en lo que a pacificación y ordenamiento económico se refiere. Por ello, muchos peruanos consideramos que Fujimori fue un gran presidente. En cambio, el periodo 1997-2001 fue caótico. Efectivamente, desde el punto de vista económico el país se trabó, pero lo peor ocurrió en el terreno político y moral, aunque, por lo dicho ayer en la lectura de la sentencia, las maldades y bajezas se dieron desde el primer gobierno del 'Chino’. El hecho es que –por lo menos para mí– Fujimori ya fue. Inclusive aunque lo indulten más adelante. Por ello, debemos pensar en un Perú “después de Fujimori”: un Perú práctico y efectivo como el primer gobierno de Fujimori, pero lejos –lejísimos– de ese malvado que resultó ser.