Domingo 27 de mayo del 2012 | 18°
Ni feliz navidad ni celebración de Año Nuevo tendrán el ex ministro de Vivienda Francis Allison y su esposa, Carla Robbiano, quienes actualmente se encuentran bajo arresto domiciliario en la ciudad de Miami, Estados Unidos, luego de que la justicia de ese país los denunciara por haber intentado sacar más de US$30 mil sin declarar. Grilletes electrónicos en las piernas y un juicio penal que podría recluirlos hasta por cinco años en una prisión norteamericana es la realidad con la que ahora tendrán que lidiar el ex integrante del gabinete ministerial y su esposa, acusados de contrabando de dinero en efectivo, falso testimonio y omisión de declaración. De acuerdo con los documentos oficiales –obtenidos y publicados por el diario estadounidense El Nuevo Herald–, Allison y Robbiano fueron intervenidos el pasado 5 de noviembre cuando intentaban abordar el Vuelo # 4211 de Copa Airlines que los traería a Lima, previa escala en Panamá. “Al momento de realizar las inspecciones de rutina de los pasajeros (...) Robbiano hace una declaración verbal a la oficial Monserrat Bueno y le dice que entre ella y su esposo portaban US$20 mil”, se lee en la declaración del agente de la Oficina de Inmigraciones y Aduanas de Estados Unidos, Randal Hill. Sin embargo, al continuar con la revisión a la pareja, los agentes de Inmigraciones y Aduanas encontraron otros US$10,250 en la cartera de Robbiano, en tanto que en uno de los bolsillos interiores de la casaca de Allison se halló nada menos que US$20 mil adicionales. Sobre la base del Código Penal de Estados Unidos, tanto el ex ministro como su esposa fueron arrestados y puestos a disposición del juez Ted E. Bandstra, de la Corte de Miami, quien les impuso la medida de arresto domiciliario luego de que cumplieron con pagar los US$100 mil que se les impuso como fianza. Además, se les incautó el pasaporte a fin de evitar que abandonen Estados Unidos para eludir el juicio al que serán sometidos. La explicación de Óscar Arroyave, abogado de la pareja, es –por decir lo menos– débil. El letrado señaló que Allison guardó el dinero adicional en la cartera de su esposa “sin que ella se diera cuenta”, en tanto que, sobre el monto adicional que portaba el ex ministro, indicó que este se encontraba “agitado y confundido” pues minutos antes había perdido sus documentos en el aeropuerto de Miami y que, por ello, no se acordaba que había puesto esa suma en su casaca. REACCIONES. Como era de esperarse, el escándalo generó la reacción de sus ex colegas ministeriales. Así, el primero en marcar distancia fue el premier Javier Velásquez Quesquén, quien no solo dejó en claro que el ex titular de Vivienda ya no forma parte del Gobierno y que, por lo tanto, “solo él debe responder por estos cargos”, sino que, además, precisó que “cualquier implicancia que pueda tener el nivel de participación en estos casos será de exclusiva responsabilidad de Allison”. Entre tanto, el ministro de Transportes y Comunicaciones, Enrique Cornejo, manifestó a Perú.21 que “espero que este tema se aclare pues es algo muy grave. Pero descarto que afecte al Gobierno, porque su paso por el gabinete fue bastante corto”. Similar reacción tuvo el canciller José Antonio García Belaunde, quien subrayó que a Allison y a su esposa se les apoyará “como a cualquier otro ciudadano, no como ex integrante del Gobierno”.