Domingo 27 de mayo del 2012 | 18°
“Mira lo que voy a hacer. Cuídate. Te quiero mucho”. Con estas palabras, un joven chileno de 26 años se despidió de su ex novia, con quien conversaba por el chat. Instaló la cámara web en su ventana, la enfocó hacia un árbol y, finalmente, se colgó de él. La misma modalidad se repitió, el último fin de semana, en Barranca. Dos casos similares que evidenciarían la aparición de un fenómeno preocupante y peligroso que se estaría expandiendo a través de la red. Solo hasta el 9 de setiembre de este año –según datos del Instituto de Salud Mental Honorio Delgado-Hideyo Noguchi– se han registrado 220 suicidios. Cinco de estos casos fueron inducidos a través de contenido riesgoso hallado en la web. La mayoría de víctimas: adolescentes menores de 18 años. NO AGUANTÓ. El ingeniero agrónomo César Augusto Rojas Lucas (37) se suicidó frente a su computadora y transmitió el momento de su muerte a través del conocido Messenger. Rojas se encontraba conversando con una amiga por el chat cuando –de manera sorpresiva– se levantó, se fue al baño y terminó colgándose del marco de la puerta de su departamento, ubicado en el lote 12, Mz C de la urbanización Las Palmeras, en Barranca. La amiga, quien había intentado disuadirlo de que tomara dicha determinación, lo observó todo por medio de la cámara web. Según la Policía, el hombre –que se dedicaba al comercio de páprika– había anunciado su decisión a través de correos electrónicos y de mensajes en el chat, los mismos que fueron encontrados en su computadora. El ingeniero se habría deprimido al enterarse de que su ex esposa estaba iniciando una nueva relación amorosa. Además, afirman que se encontraba solo y con fuertes problemas económicos que terminaron por arrastrarlo a la desesperación. ES UNA CORRIENTE. Para el psiquiatra Freddy Vásquez, del Honorio Delgado-Hideyo Noguchi, estos acontecimientos forman parte de una problemática global originada por la influencia de la Internet. “Se está dando una corriente de suicidios colectivos protagonizados por personas con patologías emocionales y con problemas de personalidad”, sostuvo. Según Vásquez, esta nueva modalidad de suicidio por Internet se presenta desde el año pasado en diferentes países, en donde las redes sociales han llegado a formar parte de la vida personal de los usuarios. “Ahora hay personas, de todas las edades, que se aferran a las tecnologías como parte de sus vidas. Son quienes tienen un vacío emocional tan grande, que sienten que estas redes deben ser testigos hasta de sus muertes”, manifestó. NO LOS IGNORE. Con la aparición de redes sociales tan influyentes –como Facebook, Messenger, Hi5 y el novedoso Twitter–, las personas con problemas de personalidad empiezan a perder la verdadera perspectiva y utilidad de estos medios. “Las tecnologías están comenzando a ser utilizadas para las despedidas”, alerta Vásquez en entrevista con Perú.21. Por ello, refiere que la exposición de los estados emocionales en este tipo de espacios se debe tomar como mensajes de alarma ante decisiones tan peligrosas como el suicidio.