Domingo 27 de mayo del 2012 | 18°
La mexicana Alejandra Guzmán estuvo a punto de morir debido a una infección causada por una sustancia que le aplicaron para aumentarse los glúteos, informó ayer la prensa azteca. La intérprete de Reina de corazones no negó ni confirmó tal versión, en un comunicado que envió a los medios, pero admitió que se encuentra bajo observación médica. “Estoy delicada de salud. Los médicos no determinan la causa exacta de mi padecimiento y me encuentro en observación médica. Esta situación me ha llevado a cancelar algunos conciertos y actividades. No es mi intención quedar mal con mi público querido”, precisó la cantante, cuyos padres les pusieron paños fríos a los rumores. “No se ha inyectado nada, es una bolsa de grasa, como un barro grande, lo que tiene”, indicó el cantante Enrique Guzmán, mientras que Silvia Pinal mencionó a una radio mexicana que su hija no está grave y que solo viene siendo tratada por un angiolipoma. Hace tres años, Alejandra Guzmán se sometió a una operación para extirparle un tumor maligno de uno de sus senos. Anteriormente, también ha estado internada por su adicción a las drogas.