Domingo 27 de mayo del 2012 | 18°
Son tan pálidos los logros que apuntan a potenciar nuestra propia humanidad, que siento como una obligación compartir las propuestas que en pos de un hombre nuevo formulaba Erich Fromm en la década del 70. Han sido extraídas de su libro, de imprescindible lectura, ¿Tener o ser? He aquí un resumen: - “Disposición a renunciar a todas las formas de tener, para poder ser plenamente”. - “Tener un sentimiento de identidad y confianza basados en la fe en lo que uno es, en la necesidad de interesarse, relacionarse, amar y solidarizarse con el mundo que nos rodea, en vez de basarse en el deseo de tener, poseer, dominar el mundo y, así, volverse esclavo de sus posesiones”. - “Sentir la alegría que causa dar y compartir, y no acumular y explotar”. - “Amar y respetar la vida en todas sus manifestaciones, sabiendo que no es sagrada la cosa, ni el poder, ni lo que está muerto, sino la vida y todo lo que contribuye a su desarrollo”. - “Tratar de reducir la codicia, el odio y los engaños, y vivir sin adorar ídolos”. - “Desarrollar la capacidad de amar y el pensamiento crítico. Desprenderse del narcisismo y aceptar las trágicas limitaciones inherentes a la existencia humana”. - “Hacer del pleno desarrollo de sí mismo y del prójimo la meta suprema del vivir”. - “Saber que para alcanzar esa meta es necesaria la disciplina y respetar la realidad”. - “Saber que ningún desarrollo es sano si no ocurre en una estructura, pero conocer también la diferencia entre la estructura como atributo de la vida y el 'orden’ como atributo de la muerte”. - “Desarrollar la imaginación, pero no para escapar a las circunstancias intolerables, sino para anticipar las posibilidades reales como medio de supresión de las circunstancias intolerables”. - “Conocerse, y no solo el yo que uno conoce, sino también el yo que no conoce, aunque tenga un conocimiento vago de lo que no conoce”. - “Percibir la unión con la vida y, por consiguiente, renunciar a la meta de conquistar la naturaleza, someterla, explotarla, violarla, destruirla y, en vez de esto, tratar de comprender y cooperar con la naturaleza”. Nota del columnista: Esto fue escrito en los años 70, cuando ya se preveían las catástrofes medioambientales que hoy están sacudiendo nuestro planeta. Solo Fromm y algunos otros sabios se enfrentaban al carnaval de 'crecimiento económico’ que postulaban quienes nos arrastraron a la actual situación. - “Gozar de una libertad no arbitraria, sino que ofrezca la posibilidad de ser uno mismo, y no un atado de ambiciones, sino una estructura delicadamente equilibrada que en todo momento se enfrente a la alternativa de desarrollarse o decaer, vivir o morir”. - “Ser feliz en el proceso de vivir cada día más, sin importar el avance que el destino nos permita realizar, porque vivir tan plenamente como se pueda resulta tan satisfactorio que es difícil preocuparse por lo que uno logra o no”.