Domingo 27 de mayo del 2012 | 18°
No tienen una raza definida. Muchos viven en la calle, en pequeñas jaurías. Se muestran agresivos pero, cuando una persona les da cariño, son más fieles que cualquier can con pedigrí. Son los llamados perros chuscos, que abundan en la capital y que se pueden convertir en una excelente opción como mascota. Sin embargo, antes de decidirse a adoptar a uno de estos ejemplares, hay que tomar en cuenta algunas recomendaciones. Fernando Revilla, veterinario de Agrovet Market S.A., asegura que la mayoría de estos animales ha sufrido maltrato y abandono, lo que podría desencadenar conductas agresivas. También hay otros que son tímidos y nerviosos. Estos suelen esconderse y orinarse en cualquier rincón de la casa. “Es mejor escoger un cachorro porque puede adaptarse más rápidamente al hogar. Con un perro adulto hay que invertir bastante tiempo y tener mucha paciencia”, dice Revilla. No obstante, una vez que estas mascotas logran adaptarse, muestran una fidelidad increíble. “Se identifican con sus amos más que, incluso, los perros finos”, sostiene. El veterinario recomienda acudir a albergues reconocidos –como Amigos de los Animales o Huaw, entre otros– para elegir a uno de estos chuscos. “No aconsejo que se recoja a uno de la calle, ya que podría ser peligroso”, refiere. Al final, afirma que la única manera de hacer que estos perros se recuperen es teniéndoles cariño y mucha paciencia.