Además:

Adolescente de 16 años mató a policía de cuatro balazos

2010/01/24

Crimen de agente que laboraba en Seguridad de Penales se produjo en medio de un asalto. Menor fue detenido junto con su hermano de 17 años en vivienda de Chorrillos.

Compartir

Quienes asesinaron sin piedad al suboficial de la Policía Miguel Ramos Carmen (47), el último viernes en Barrios Altos, no fueron prontuariados delincuentes que actuaron en venganza ni mucho menos sicarios contratados por alguna mafia, como se desprendía de las primeras investigaciones. El que percutó a sangre fría los cuatro certeros disparos, que atravesaron el abdomen y el cráneo del agente, apenas tiene 16 años. La Policía lo detuvo ayer, junto con su hermano, también menor de edad, en una vivienda de Chorrillos. Ambos, en complicidad con otros siete adolescentes, victimaron a tiros al custodio –la madrugada del viernes– para robarle la radio del carro, el dinero que portaba y su arma de reglamento, con la que trató defenderse. LA CAPTURA. La banda sería responsable de al menos siete asaltos en el mismo punto, con pistola y bajo la misma modalidad. El homicida, César Augusto W.R., alias 'Matón’, sería el cabecilla de la organización. Justamente, la Policía logró dar con el adolescente y con su hermano Juan, de 17 años, tras investigar las ocurrencias reportadas en la cuadra 13 del jirón Miró Quesada, lugar donde ocurrió el crimen. Los detectives realizaron un trabajo minucioso en la zona hasta determinar que los ladrones estaban escondidos. Entonces, los agentes decidieron intervenir al padre de los muchachos, quien –según la Policía– tiene antecedentes por robo en banda. El hombre cayó en Barrios Altos. La madre también fue intervenida. Ambos fueron interrogados por horas y estuvieron a punto de ser implicados en el crimen por encubrimiento. Ante esta posibilidad, la madre de los adolescentes decidió delatarlos. De inmediato, la Policía montó un operativo. Los delincuentes juveniles estaban escondidos en la casa de su hermana, en Chorrillos. Los agentes, de civil, llegaron hasta la avenida Huaylas 1660, Block E-2, departamento 403 y rodearon el condominio. Según la información que se manejaba, los menores estaban armados. Cuando César Augusto vio a los efectivos sacó una pistola de la cintura. El arma era del policía ultimado. Sin embargo, todo fue tan rápido que a los menores no les quedó más que rendirse al verse rodeados. Las autoridades buscan al resto de su pandilla. ¿A LA CALLE? Lo increíble es que estos criminales podrían salir libres en las próximas horas, según indicó el especialista en derecho penal Luis Lamas Puccio. “A los menores, a pesar de haber perpetrado el homicidio con alevosía, ferocidad y saña, les corresponde lo estipulado en el Código del Niño y Adolescente. El juez, excepcionalmente, podría determinar que sean internados en un centro correccional”, señaló Lamas. En caso de que el juzgado ordene la sanción, el homicida saldría en libertad al cumplir los 18 años. “Casos así ponen en evidencia cuán desfasada es la ley, que no se adecúa a la realidad”, agregó el experto.