Domingo 27 de mayo del 2012 | 19°
Aun cuando la mayoría de analistas esperaba una tasa de crecimiento baja en febrero, el 0.19% anunciado por el INEI cayó como un baldazo de agua fría. Hay razones puntuales que la explican: este año, febrero ha tenido 28 días, frente a los 29 del año pasado (3.5% más de producción potencial, con la cual la tasa podría haber estado en este nivel), ajuste de inventarios de empresas industriales y el innecesario e incomprensible ajuste fiscal de fines de 2008, cuyas consecuencias aún se sienten. Pese a todo ello, el Perú sí podrá crecer más de 3% este año. El impacto del plan de estímulo fiscal del ministro Carranza recién empezará a sentirse en los próximos meses, y hay indicios de que la economía mundial está cerca de tocar fondo. Sobre el segundo factor no tenemos control, pero sobre el primero sí, y es responsabilidad del Gobierno que se ejecute el gasto previsto. Un 3% es una tasa baja en relación con lo que hemos crecido en los últimos cinco años. Pero, cuando el mundo cae 2%, crecer cinco puntos por encima es meritorio.