JOSÉ LARA
Enviado especial a San Juan
Nunca se es demasiado joven para probar una copa de vino. Nunca se es demasiado viejo para acostumbrarse a celebrar con ella. Celebración por un triunfo que encamina, alegría por sacarse once años de amargura, pretexto para enriquecer la confianza y mirar lo que viene. Uno a cero a Venezuela en el Sudamericano.
Con un equipo movedizo, con jugadores que destacan en primera y otros que tomaron un avión desde Europa, pintamos mejor. A los 6’ la erró Benavente y a los 24’ intentó el ‘Orejas’ desde lejos. Los ‘llaneros’ tuvieron lo suyo con disparos de Machis (8’) y otro intento de Martínez, el mejor del rival. Pero Perú decidió no esperar más. A los 38’, Benavente fue enganchado en el área y no falló desde los once metros.
Hasta allí, Perú justificó el triunfo. Diego Chávez puso cerrojo a su lado derecho y Gómez no descuidó el izquierdo. Guarderas se lanzó en pos de todas las pelotas y neutralizó a Hernández. Arriba, Reyna desequilibró y Benavente se sintió cómodo de mediapunta, poniendo sutileza y manejo. La cosa pintaba bien.
CUESTION DE MANEJO
Venezuela salió a quemar sus naves en la parte final, pero el golero Campos le dijo no a Martínez a los 50’ y 63’. Luego llegaron los ‘casi’ de Perú con Flores (68’) y Reyna (74’), y dos chances más de Benavente (81’) y Bulos (83’).
Una copa de vino al final del partido. Nunca se es demasiado joven para disfrutar del triunfo y la revancha. El primer brindis quedó en los labios. Ahora no hay que perder la sed mundialista.