España condenó hoy la “decisión arbitraria” de Argentina de intervenir la petrolera YPF, y anunció que adoptará “medidas claras y contundentes” en defensa de los intereses de Repsol y de todas las empresas españolas.
Esta posición del Ejecutivo ante la toma de control de dicha compañía fue expuesta por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo el de Industria, José Manuel Soria, y el secretario de Estado de Comercio, Jaime García Legaz.
García-Margallo leyó una declaración en la que se afirma que dicha nacionalización “rompe el clima” de cordialidad y amistad que ha presidido las relaciones entre ambos países.
Por su parte, Soria señaló que se trata de una “decisión hostil” contra Repsol y, por tanto, contra España.
Ambos ministros se reunieron con el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, para analizar la situación creada por el gobierno argentino tras anunciar la expropiación el 51% de acciones de la compañía y pasar a controlarla para recuperar el autoabastecimiento de combustibles.
EXPULSAN A DIRECTIVOS
El consejero del Estado argentino en YPF, Roberto Baratta, llegó a la sede de Repsol en Buenos Aires y ordenó la expulsión de todos los directivos españoles.
Según ElMundo.es, Baratta se dirigió a la oficina de Antonio Gomis, el ejecutivo de más alto nivel en ese edificio, y le pidió que recoja sus pertenencias.
Los otros empleados españoles también tendrán que abandonar sus puestos, ya que Julio de Vido, ministro de Planificación, y el viceministro de Economía, Axel Kicillof, llegarán este martes a dicha compañía para tomar el control.