Sábado 26 de mayo del 2012 | 20°
Es 14 de febrero de 2008. Lima es un globo gigante en forma de corazón. Los enamorados parecen estar más templados que otros días, y –como si estuvieran poseídos– corren presurosos, ansiosos y fogosos a las suites, habitaciones o cuartuchos de cualquier hotel. Es el Día de San Valentín y el amor no es ajeno a la oferta y a la demanda. Todo sube, hasta la flor más artificial envuelta en celofán y con una tarjeta pegada.
En la banca de un parque, él y ella conversan de sus sueños juntos y en cada silencio se besan y abrazan, pero en un instante suena el nombre del tal Valentín.
-¿Por qué no crees en San Valentín?, pregunta ella con cierta candidez.
-Porque creo en ti, amor, responde él y saca de su bolsillo una carta. La muchacha lee con atención: “Porque creo en ti como se cree en el día, aún en medio de la noche. Porque creo en ti y creo en nuestro caminar juntos con tu mano soldada a la mía. Porque creo en ti como una oportunidad de mi existencia, porque creo en ti, no creo en Valentín.
¿Sabes? Dicen que hace siglos existió un señor con ese nombre que fue castigado por el emperador romano por dárselas de casamentero.
Luego de su muerte, la gente lo convirtió en tradición, y después –aquel monstrito llamado sistema– lo volvió a matar cuando decidió uniformizar los romances, creando corazones en serie, sentimientos planificados, emociones calculadas, sonrisas acartonadas y besos estereotipados.
Mi amor, el tuyo, nuestro amor de espera y de gritos, nuestro amor de abrazos, solo espera el segundo próximo para celebrar su unión.
Te creo y te quiero como extraño al mar en proporción igual que la rosa a su sol, con todos los temblores, con todos los temores que nacen de la querencia del abrazo perpetuo, con toda la dicha imaginada, con toda la infelicidad rehuida, aquí juntito a mi alma, a un centímetro del cielo”.
TIEMPO DESPUÉS
Hoy, cuando ya pasaron varios años desde que los dos tomaron caminos diferentes, ella abre el libro más apolillado y encuentra aquella confesión de amor de ensueño.
Lee la carta y halla el te quiero que ya no escucha; la huele y la vuelve a guardar.
No puede escapar a la histeria de los enamorados por celebrar su día pero, al menos, sabe por qué no se puede creer en San Valentín todos los 14 de febrero.
SABÍA QUE…
- El Día de los Enamorados se celebra el 14 de febrero porque es el onomástico de San Valentín.
- En algunos países se conoce como Día de los Enamorados y en otros como Día del Amor y la Amistad.
- La mayoría de parejas suele casarse en esta fecha.
UNA FESTIVIDAD MAS QUE BUSCA ENRIQUECER A UNOS CUANTOS...IGUAL QUE HALLOWEEN, NAVIDAD Y DEMAS... ¡BAH!
Es una fiesta "inventada" por los mercantilistas para vender mas de sus productos, el HALLOWEEN es comparable a esto o diria peor aun.
Todos creemos en el amor, como lo tomen. Es un sentimiento universalmente ligado a los afectos y sentimientos positivos.. LO DE SAN VALENTIN es una comercializaciòn de la fecha, en que los vendedores de baratijas, chocolates y dueños de hoteluchos y hotelazos se rien porque ganan mas de lo normal.
Que tiene de malo lucrar? Uds. son unos amargados... Seguro que si tubieran negocios no opinarian asi...Aha, les gusta el dinero, la plata...pero notienen en donde caerse muertos ...Por eso estan amargados....No pierdan la esperanza...lucren haganse negociantes y hagan plata pues...Imbeciles......
Tienen toda razon y mientras mas billete tenga la gente mas ingresos para mi
EL DIAS DE SANVALENTIN ES PARA COMPARTIR Y SENTIRSE FELIZ Y COMPARTIR CON AQUELLOS K NECESITA DE TI
NO SE TRATA DE CREER O NO CREER EN SAN VALENTIN, LO QUE HAY QUE CELEBRAR ES EL DIA QUE SE DEDICA AL AMOR DE PAREJA Y AL AMOR EN GENERAL. ME PARECE MUY BELLO, PORQUE ESE DIA NOS LLENA DE BELLOS SENTIMIENTOS HACIA LOS DEMAS Y SI CONTAMOS CON UN POQUITO DE DINERO, BUENO PUES POR QUE NO DEMOSTRARLO?
a mi me encanta lucrar, es cierto se toma las costumbres y coyunturas sociales a las cuales tomar ventajas para el negocio, celebrar un día el cual puedes celebrarlo con mucho empeño y amor, no significa que tenga que ser un día especifico cuando uno puede hacerlo en cualquier día del año.
En realidad la festividad la impuso la Iglesia Católica para extirpar la idolatría al dios Fauno Lupercus y destruir la Lupercalia, fiesta pagana de amor y algo de desenfreno con intercambio de parejas, que se realizaba en esas épocas, dichos años aquellos.