Sábado 26 de mayo del 2012 | 18°
Las personas que comen demasiada carne roja tendrían un riesgo más alto de sufrir algunos tipos de cáncer de riñón, según una investigación realizada entre miles de estadounidenses.
Los científicos hallaron que los adultos de mediana edad que comían mucha carne roja (más de 113 gramos al día) tenían un 19% más de probabilidades de padecer un cáncer de riñón que quienes comían menos (28 gramos diarios), precisa el estudio publicado en American Journal of Clinical Nutrition.
Una mayor ingesta de los químicos que se encuentran en las carnes a las brasas también se vinculó con un riesgo mayor de desarrollar la enfermedad.
“Nuestros hallazgos apoyan las recomendaciones dietéticas para la prevención del cáncer: limitar la ingesta de carne roja y procesada, y preparar la carne por métodos como el horno y la plancha” dijo la jefa de la investigación, Carrie Daniel, del Instituto Nacional del Cáncer de EEUU.
Estudios previos que examinaron el vínculo entre la carne roja y el cáncer de riñón llegaron a conclusiones mixtas, por lo que Daniel y sus colegas usaron los datos de un estudio entre unos 500 mil estadounidenses de 50 años o más para obtener más información al respecto.
El análisis también consideró otros aspectos de la dieta y el estilo de vida, así como la edad, la raza, el tabaquismo y la ingesta de alcohol, y otras circunstancias médicas como una tensión alta y la diabetes.
El hombre, por su naturaleza, no es carnivoro, por tanto es una idea errada creer que debemos comer carne para alimentarnos, ya ven las consecuencias, la carne al descomponerse en nuestro organismo libera toxicos que envenenan nuestro cuerpo, no hay nada mejor que los vegetales y el pescado.
es bueno tener en cuenta que dieta adecuada y sobre todo el consumo de vegetales es propicio
Si somos consumidores de sustancias esenciales para metilar de forma correcta el ADN y la mucosa del aparato digestivo no tiene problemas, es poco probable que el consumo de carne roja sea causa de cáncer de riñon, que esto sucederá solo si nuestro estilo de vida no es racional.