Sábado 26 de mayo del 2012 | 18°
En diciembre, muchos niños deben contar a sus padres que han desaprobado algún curso. “Lo primero es no reaccionar mal”, afirma Liliana Tuñoque, psicóloga infantil de la Clínica Internacional. “No hay que humillarlos ni pegarles, pues eso daña la autoestima. Lo que debe quedar claro es que una mala nota tiene consecuencias: no se le compra el juguete que quiere, se le limitan las salidas con los amiguitos, en fin”, agrega.
DESCUBRIR LAS CAUSAS
Otra acción clave es determinar los motivos de esas notas nada felices. Si bien muchos niños desaprueban porque les dio flojera estudiar, resulta común encontrar razones más serias. “El niño puede estar deprimido, por ejemplo. También puede ser víctima de bullying y nadie se dio cuenta. Incluso, otros niños sacan malas notas para llamar la atención de los padres y reclamarles tiempo, cariño. Es como un ‘quiero estudiar contigo’”, explica la especialista. Por ello, un castigo o un tutor particular no logrará nada si usted no descubre el porqué del mal rendimiento. Dialogue con sus hijos.
Que los chicos se esfuercen lo suficiente para no desaprobar los cursos que no les gusta, no importa que sea con 11 o con la nota mínima aprobatoria que haya dispuesto el colegio. Y que le den de lleno a aquellos cursos que realmente les gusta. Todos los escolares no son iguales.
No todo es castigo, al fin de año es consecuencia no de un mes, sino de todo el año.
¿No se aprendió nada de lo de UVK? En el Perú no se usa el sistema A - F, sino el 0 - 20.