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"No sé si es la letra de Nadine"

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Informe del organismo detalla que pruebas de admisión a universidades conducen a la selectividad y probablemente a la estigmatización.

Estudiantes chilenos reclaman la gratuidad de la enseñanza desde hace siete meses. (Reuters)
Estudiantes chilenos reclaman la gratuidad de la enseñanza desde hace siete meses. (Reuters)
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El sistema educativo chileno fomenta la desigualdad y la exclusión, según un informe difundido hoy por la Oficina Regional de Educación para América Latina y el Caribe de la Unesco.

El estudio analiza la disponibilidad, aceptabilidad y adaptabilidad del sistema educativo chileno y lo compara con las legislaciones educativas de Argentina, Uruguay y Finlandia.

“El sistema que caracteriza la educación chilena está orientado por procesos de privatización, que tienden a causar segmentación, exclusión, discriminación y desencadenar mecanismo selectivos”, critica el informe, liderado por el exrelator de Naciones Unidas sobre el derecho a la educación, Vernor Muñoz.

“No hay duda de que las pruebas de admisión establecen criterios y efectos de diferenciación, que en la práctica conducen a la selectividad y probablemente a la estigmatización”, añade el estudio, que precisa que la legislación chilena prohíbe la discriminación en el trato a los estudiantes.

Según la Unesco, el sistema de becas y subvenciones del sistema educativo de Chile “protege y beneficia a la iniciativa privada”, lo que excluye la interpretación del concepto de educación entendida como bien público.

Lo contrario ocurre en las legislaciones de Argentina y Uruguay, que resultan “muy explícitas” a la hora de restringir cualquier posibilidad de mercantilización de la educación, o de la finlandesa, que otorga garantías de oportunidades, señaló la Unesco.

La semana pasada, la Cámara de Diputados chilena aprobó la partida de Educación que entrega US$11 mil millones, un 7.2% más que en el presupuesto de 2011.

La oposición consideró insuficiente la oferta del Ejecutivo y le exigió que inyectara US$1,000 millones más para así garantizar la gratuidad de la enseñanza universitaria al 70% de los alumnos más pobres.

En tanto, los líderes estudiantiles calificaron el acuerdo presupuestario de “estafa”, mientras el gobierno ensalzó la “gran reforma educacional” chilena que permitirá la aprobación del presupuesto.


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